martes, 30 de diciembre de 2008

¿Qué deseo en un año nuevo?


El año que inicia querría tener más energías, más entusiasmo, más convicción, para enseñar a los otros lo que para mí es el tesoro verdadero: mi fe católica. Enseñarla, sobre todo, con mi vida. Querría ser, en ese sentido, más coherente, más bueno, más abierto, más disponible, más cercano. Especialmente cuando me encuentre con un pobre, con un enfermo, con una persona triste o desesperada, con quien llora porque sabe lo que muchos no se atreven a reconocer: que ha pecado. Porque sólo cuando me pongo ante mis faltas con honestidad clara y completa, descubro mi miseria y comprendo la de los otros. Y porque cuando reconozco mi miseria y la ajena puedo entender que necesitamos al único que puede limpiarnos con su palabra llena de perdón y de esperanza: Dios. ¿Qué deseo en un año nuevo? Quizá deseo demasiado. Quizá he soñado despierto. Quizá me he dejado llevar por una emoción inconsistente. Mientras, el reloj sigue su marcha, y, sin saberlo, me dice: este año será un poco distinto si te abres a Dios, si rompes con tu egoísmo, si empiezas a vivir no para ti mismo, sino para tantos corazones que encontrarás en los mil cruces de camino de este año que está iniciando...

sábado, 27 de diciembre de 2008

LA ORACIÓN.


44,4. El valor de la oración es muy grande. Con ella trabajamos más que nadie en favor del prójimo: convertimos más pecadores que los sacerdotes, curamos más enfermos que los médicos, defendemos a la Patria mejor que los mismos soldados; porque nuestras oraciones hacen que Dios ayude a los soldados, a los médicos y a los sacerdotes para que consigan lo que pretenden.
No hay que confundir la oración cristiana con el zen o el yoga . Hoy están de moda las prácticas de meditación oriental como el zen y el yoga ; pero estas prácticas implican riesgos para los católicos. Por eso el Vaticano ha publicado un documento alertando a los católicos, porque el zen y el yoga degradan las oraciones cristianas y pueden degenerar en un culto al cuerpo . También el Papa alerta a los que se abren a las religiones orientales en técnicas de meditación y ascesis.

44,5. Ten la costumbre de acudir a Dios en todas tus penas y alegrías.
En tus penas para encontrar consuelo y ayuda; en tus alegrías para dar gracias y pedir que se prolonguen.
De suyo, la oración se hace a Dios ; pero muchas veces tomamos a la Virgen o a los Santos como mediadores. Lo mismo que nos valemos de los secretarios de los grandes personajes. Dios escucha a la Virgen y a los Santos mejor que a nosotros, porque ellos lo merecen más.
Dios conoce nuestras necesidades y las remedia muchas veces sin que se lo pidamos.
Pero de ordinario quiere que acudamos a él, porque con la oración practicamos muchas virtudes: adoración, amor, confianza, humildad, agradecimiento, conformidad, etc.
«La eficacia de la oración y su necesidad no es por el influjo que ejerce en Dios, sino en el que ora.
Dios está siempre dispuesto a colmarnos de gracias: nosotros, en cambio, no siempre estamos dispuestos a recibirlas; la oración nos hace aptos para ello».
Nunca debo cansarme de pedir a Dios lo que necesito.
No es que Dios desconozca mis necesidades. Pero quiere que acuda a él.
Si no me lo concede, será porque no se lo pido bien, porque no me lo merezco o porque no me conviene.
En ese caso, me dará otra cosa; pero la oración que sube al cielo nunca vuelve vacía.
Como una madre que cuando un niño le pide un cuchillo con el que se puede cortar, no se lo da; pero le da un juguete.
Y en caso de que en los planes de Dios esté dejarnos una cruz, nos dará fuerzas para llevarla. Dijo San Agustín : «Señor, dame fuerzas para lo que me pides, y pide lo que quieras».
En nuestras peticiones se sobreentiende siempre la condición de si es bueno para la salvación eterna .

Hay una cosa que ciertamente Dios está deseando concedérnosla en cuanto se la pidamos. Es la fuerza interna necesaria para vencer las tentaciones del pecado. Sobre todo, si lo pedimos mucho y bien, Dios nos concederá la salvación eterna de nuestra alma.

Cuando se piden cosas absolutamente buenas para uno mismo, si se piden bien, la eficacia de la oración es infalible.

Aunque a veces Dios modifica la petición en cuanto a las circunstancias, tiempo, etc.

Si es para otro, puede ser que éste rechace la gracia: conversión de un pecador. Dios nos exige un mínimo de buena voluntad. Él lo pone casi todo ; pero hay un casi nada , que depende de nosotros.

Una bonita oración podría ser:

Señor dame:

-la decisión para cambiar aquellas cosas que yo puedo cambiar;

-la paciencia para aceptar las cosas que yo no puedo cambiar;

-y la inteligencia para distinguir una cosa de otra .

6. Pero la vida de la gracia, además de respirar, necesita -lo mismo que la vida natural- alimentarse .

Dios también nos ha dado un alimento para la vida sobrenatural de la gracia. Ese alimento es la Sagrada Comunión, el verdadero Cuerpo del mismo Jesucristo bajo la apariencia de pan, que se guarda en el sagrario y es la Sagrada Eucaristía.

Es el recuerdo que Jesucristo nos dejó antes de subir al cielo.

Él se iba, pero al mismo tiempo quiso quedarse con nosotros, hasta el fin de los siglos, en el sagrario.
Del libro "Para salvarte" del P. Jorge Loring.

lunes, 22 de diciembre de 2008

El momento más importante de la historia de la humanidad.


Palabras del Papa Benedicto XVI al final de la audiencia del miércoles pasado:
La contemplación del Niño Dios en el pesebre nos hace pensar en los niños pobres, en los que, concebidos, son rechazados o, apenas nacidos, no tienen medios para sobrevivir. Descubramos los auténticos valores de la Navidad, dejando de lado todo lo que ensombrece su genuino significado. En estos días santos, los cristianos no conmemoramos el surgir de un gran personaje, y menos aún el comienzo de una nueva estación. La Navidad recuerda un hecho fundamental: en la oscuridad de la noche de Belén se hizo una gran luz. El Creador del universo se encarnó uniéndose indisolublemente a la naturaleza humana y, sin dejar de ser realmente Dios de Dios y luz de luz, se hizo al mismo tiempo verdadero hombre. El Verbo encarnado es una Persona que se interesa por cada persona, es el Hijo de Dios vivo, que se hizo pequeño para vencer nuestra soberbia y hacernos auténticamente libres, libres para amarlo.

sábado, 20 de diciembre de 2008

El "SÍ" de María.




Lucas 1, 26-38

Al sexto mes fue enviado por Dios el ángel Gabriel a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la casa de David; el nombre de la virgen era María. Y entrando, le dijo: «Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo». Ella se conturbó por estas palabras, y discurría qué significaría aquel saludo. El ángel le dijo: «No temas, María, porque has hallado gracia delante de Dios; vas a concebir en el seno y vas a dar a luz un hijo, a quien pondrás por nombre Jesús.El será grande y será llamado Hijo del Altísimo, y el Señor Dios le dará el trono de David, su padre; reinará sobre la casa de Jacob por los siglos y su reino no tendrá fin». María respondió al ángel: «¿Cómo será esto, puesto que no conozco varón?» El ángel le respondió: «El Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el que ha de nacer será santo y será llamado Hijo de Dios. Mira, también Isabel, tu pariente, ha concebido un hijo en su vejez, y este es ya el sexto mes de aquella que llamaban estéril, porque ninguna cosa es imposible para Dios». Dijo María: «He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra». Y el ángel dejándola se fue.

Reflexión:
Cuando pensamos en el “Sí” de María a la propuesta de Dios, lo podemos imaginar en un ambiente casi de novela “romántica”, y olvidar que con ese “Sí”, toda su vida quedó comprometida. La respuesta que ella dio no era algo espontáneo o “lógico”. María dirá que sí, más por confianza y fe, que por conocimiento. Ella apenas podía entender lo que le había sido explicado... y sin embargo, dice que “Sí”. Además, la fe de María será puesta a prueba cada día. Ella quedará encinta. No sabe bien cómo, pero lo cierto es que su corazón está inundado por una luz especial. Aunque su querido José dude, ella vive inmersa en el misterio sin pedir pruebas, vive unida al misterio más radical que existe: Dios. Él sabrá encontrar las soluciones a todos los problemas, pero hacía falta fe, hacía falta abandono total a su voluntad.

María se dejó guiar por la fe. Ésta la llevó a creer a pesar que parecía imposible lo anunciado. El Misterio se encarnó en ella de la manera más radical que se podía imaginar.

Sin certezas humanas, ella supo acoger confiadamente la palabra de Dios. María también supo esperar, ¿cómo vivió María aquellos meses, y las últimas semanas en la espera de su Hijo? Sólo por medio de la oración y de la unión con Dios podemos hacernos una pálida idea de lo que ella vivió en su interior. También María vivió con intensidad ese acontecimiento que transformó toda su existencia de manera radical. Ella dijo “Sí” y engendró físicamente al Hijo de Dios, al que ya había concebido desde la fe. Estas son experiencias que contrastan con nuestro mundo materialista, especialmente en la cercanía de las fiestas de Navidad. Por ello, como cristianos, ¿cómo no centrar más nuestra vida al contemplar este Misterio inefable? ¿Cómo no dar el anuncio de la alegría de la Navidad a todos los que no han experimentado ese Dios-Amor?

No olvidemos que un día ese Dios creció en el seno de María, y también puede crecer hoy en nuestros corazones, si por la fe creemos, y si en la espera sabemos dar sentido a toda nuestra vida mirando con valor al futuro.

jueves, 18 de diciembre de 2008

"Las otras navidades"










Millones de personas viven solas y sienten que no tienen a nadie.



Sin embargo, DIOS te dice: No tengas miedo, YO estoy contigo.



Isaías 41: Escucha, yo te elegí y no te rechacé. No temas, porque yo estoy contigo. No temas, porque yo soy tú Dios; yo te fortalezco y te ayudo, te sostengo con mi mano victoriosa. No tengas miedo, yo te ayudo.



Isaías 49: Sión dice:"El señor me abandonó, se ha olvidado de mí". ¿Pero acaso se olvida una madre de su criatura? ¿No se compadece del hijo de sus entrañas? ¡Pero aunque ella se olvide, yo no te olvidaré! En las palmas de mis manos te llevo tatuada.



Romanos 8: ¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿La tribulación?, ¿la angustia?, ¿la persecución?, ¿el hambre?, ¿la desnudez?, ¿los peligros?, ¿la espada?. En todo esto salimos vencedores gracias a Aquel que nos amó. Ni la muerte, ni la vida, ni lo presente, ni lo futuro, ni la altura, ni la profundidad, ni otra criatura alguna podrá separarnos del amor de Dios manifestado en Cristo Jesús.



Mateo 28: Yo estoy con vosotros, todos los dias, hasta el fin del mundo.

domingo, 14 de diciembre de 2008

¿Cómo es tu oración?



A VECES, EN LA ORACIÓN, COMETEMOS EL ERROR DEL GALLO...

"... Aquel gallo creía que era la potencia y belleza de su canto quien hacía despertar al Sol cada mañana. Y que si, por desgracia, un día dejase de cantar... el Sol ya no saldría.
Pero la realidad era mucho más bella de lo que el gallo suponía.
Porque resulta que era el Sol el que con los primeros rayos de cada amanecer, despertaba al tal gallo cada día..."

Sigamos haciendo camino en este Adviento, fortalezcamos la oración y que se oiga más
seguido "¡Ven Señor Jesús!"

En la oración hallaremos todo y que quien toma la iniciativa siempre, es Dios.

miércoles, 10 de diciembre de 2008

El bebé de Alison.






Derecho a Vivir, SÍ a la Vida, SÍ a la Mujer, NO al aborto.
La entereza y el coraje de una Mujer por su hijo.
¿Tendrá esta Mujer, escusas, supuestos y razones si se agarrase a lo que la sociedad actual le ofrece: Relativismo, laicismo, materialismo y egoismo...para abortar...sin embargo no lo ha hecho?...Porque la VIDA es SAGRADA un DON de DIOS.

lunes, 24 de noviembre de 2008

La mejor inversión ( Salvar tú Alma ).



.- Tenemos alma inmortal . Nos guste o no nos guste, esto es una verdad indudable. Y además, dogma de fe. Y el que no lo crea, se va a enterar, porque se va a morir. Negar que tenemos alma es como el que niega que tiene hígado porque no lo ve o no lo siente. Somos como somos, independientemente de cómo quisiéramos ser. Dentro de mil millones de años estaremos todavía vivos: felices en el cielo, o sufriendo en el infierno; pero vivos. Y vivos para siempre. Y para siempre felices, o para siempre sufriendo. Y esta felicidad o este tormento, depende de los años de vida en este mundo.
Por otra parte, ante la afirmación de Cristo-Dios, de que el hombre sigue vivo más allá de la muerte, es lógico y prudente tener esto en cuenta. Si voy por la carretera y me encuentro un letrero que dice «Carretera cortada después de la curva: puente hundido», lo lógico es frenar. Tomar esa curva a toda velocidad es suicida.
Quien vive en esta vida sin preocuparse de la otra es un loco. Lo lógico, lo racional, lo inteligente, es vivir aquí pensando en lo que ciertamente ha de venir después de la muerte.
Nos preocupamos de mantener la salud, la buena presencia física, el capital, etc. Por conservar o mejorar todo esto hacemos esfuerzos, sacrificios y gastamos dinero. Y abandonamos la salvación del alma» Si la perdemos, lo hemos perdido todo y para siempre. Si la salvamos, nos hemos salvado para siempre.
La preocupación por nuestra salvación nos impedirá vivir en pecado mortal, pues una muerte repentina nos llevaría a una condenación eterna. Son frecuentísimas las muertes repentinas: accidentes, enfermedades inesperadas y fulminantes, etc. Quién dormiría tranquilo con una víbora en su cama» Muchos habrá en el infierno que dejaron su conversión para después, y ese después no llegó nunca porque ellos murieron antes. Jesucristo nos lo avisa repetidas veces en el Evangelio: «No sabéis el día ni la hora». Y nos lo jugamos todo a una sola carta, pues sólo se muere una vez. No hay segunda oportunidad. Y todo a cara y cruz. No hay término medio entre salvarse y condenarse.
O cielo o infierno. Y esto para toda la eternidad. El equivocado en el momento de morir, jamás podrá rectificar su yerro.
Una persona consecuente aprovecha esta vida para hacer todo el bien posible. En la hora de la muerte nos arrepentiremos no sólo del mal que hayamos hecho, sino también del bien que pudimos hacer y tontamente no hicimos. No debemos hacer las cosas porque nos gustan, sino porque nos conviene para el bien del alma y del cuerpo; y para bien de los demás. Cada día deberíamos hacer una buena acción. Y cada día hacer también una cosa que no me apetece, sobre todo si es en bien del prójimo. Si alguien estuviera cierto que pronto sería trasladado a otro lugar para el resto de sus días, no sería lógico que trasladase allí todos los bienes que pudiera» Por lo mismo el cristiano procura atesorar para el cielo .
Del libro "Para salvarte" del P.Jorge Loring.

miércoles, 19 de noviembre de 2008

La cultura del Amor.




No tengamos miedo de cambiar el egoismo por el AMOR.
No tengais miedo, de abrir vuestros corazones de par en par a CRISTO.(Juan Pablo II).

domingo, 16 de noviembre de 2008

El Jueves próximo morirán 26.000 niños.

El próximo jueves se celebra el Día Universal del Niño como conmemoración de la Convención de sus derechos, algo que se considera de obligatorio cumplimiento para el mundo entero. Lo que es la vida. Este 2008 el día se dedica a la supervivencia infantil. La presidenta de Unicef-España, Consuelo Crespo, me recuerda que en 1990 murieron 12,7 millones de niños por casi 10 millones en 2007. Y aún tenemos la vergüenza de alegrarnos. En el minuto que usted emplee en leer este artículo, han muerto 18 niños. Dos criaturas menores de cinco años habrán fallecido en este minuto por culpa de malaria y otros cuatro por diarrea. Uno más habrá muerto de SIDA y cuatro se infectarán del mismo VIH. ¿Saben cuánto cuesta una mosquitera que evite la malaria?Cinco euros.¿Y una bolsita antidiarreica con sales?Cuatro céntimos.Durante el próximo jueves, cuando ya ni nos acordemos del G-veintitantos, morirán 26.000 niños que no llegarán a cumplir cinco años. Menos mal que será su dia.
Diario ABC del 16-11-08.

sábado, 8 de noviembre de 2008

La hija de una chica violada opina sobre el aborto.



Un testimonio veraz y valiente de la confianza en DIOS, en los acontecimientos mas duros de la vida, incluso de los que se escapan a nuestra razón. Porque los caminos de DIOS, son mas altos que nuestros caminos y sus designios son inescrutables; así que el orgullo y la soberbia del hombre, se estrellan contra EL, como dice San Pablo: dar cozes sobre el agüijon. Dicho popularmente: tirar tierra sobre nuestro tejado...¿que inteligente es el hombre...?...!así nos va...¡.

martes, 28 de octubre de 2008

No matarás a un Inocente.


La Iglesia enseña lo mismo sobre el aborto desde el primer siglo.

Quienes dicen que la posición de la Iglesia contra el aborto es solo reciente deberían estudiar el catecismo:
2271- Desde el siglo primero, la Iglesia ha afirmado la malicia moral de todo aborto provocado. Esta enseñanza no ha cambiado; permanece invariable. El aborto directo, es decir, querido como un fin o como un medio, es gravemente contrario a la ley moral.
No matarás el embrión mediante el aborto, no darás muerte al recién nacido. (Didajé, 2, 2; Bernabé, ep. 19, 5; Epístola a Diogneto 5, 5; Tertuliano, apol. 9).
Dios, Señor de la vida, ha confiado a los hombres la excelsa misión de conservar la vida, misión que deben cumplir de modo digno del hombre. Por consiguiente, se ha de proteger la vida con el máximo cuidado desde la concepción; tanto el aborto como el infanticidio son crímenes abominables (GS 51, 3).

En efecto, la Iglesia católica desde el principio ha enseñado que el 5to Mandamiento prohíbe matar a un inocente.

«no matarás »: «Dos caminos hay, uno de la vida y otro de la muerte; pero grande es la diferencia que hay entre estos caminos... Segundo mandamiento de la doctrina: No matarás... no matarás al hijo en el seno de su madre, ni quitarás la vida al recién nacido... Mas el camino de la muerte es éste:... que no se compadecen del pobre, no sufren por el atribulado, no conocen a su Criador, matadores de sus hijos, corruptores de la imagen de Dios; los que rechazan al necesitado, oprimen al atribulado, abogados de los ricos, jueces injustos de los pobres, pecadores en todo. ¡Ojalá os veáis libres, hijos, de todos estos pecados! ».

sábado, 25 de octubre de 2008

La putrefacción intelectual y social.


Hipócrates ya sabía, cuatro siglos antes de Cristo, que el aborto es cualquier cosa menos una práctica médica, y que no tiene que ver con la salud, sino con el homicidio. El aborto provocado ha sido durante milenios un signo de salvajismo, y ninguna sociedad tenida a sí misma por civilizada consintió nunca este sacrificio de sangre inocente.
Naturalmente, al igual que el asesinato o la estafa, el aborto se ha seguido cometiendo en todas partes y en todos los tiempos, pero nunca se le ocurrió a nadie dictar leyes permisivas de estas conductas bajo el estúpido argumento de que la gente seguía actuando así pese a estar prohibidas. Nunca, hasta que en pleno siglo XX, y en algunos países tenidos por los más civilizados del planeta, una extraña mezcla de odio a la religión cristiana, de irrupción de las mujeres en la vida pública y de residuos filosóficos de la Revolución Francesa, devolvió esta práctica salvaje al ámbito de lo permitido por la ley, aunque con el ropaje hipócrita de las apariencias médicas.

Es claro que todo esto va frontalmente contra la religión cristiana, contra la tradición cultural y jurídica de Occidente, contra los principios y valores que han construido la civilización más abierta, más dinámica y más progresiva que ha conocido el hombre. Pero, sobre todo, va contra la razón, contradice la evidencia; y como consecuencia inevitable, liquida las libertades y abre la puerta a todo despotismo.

viernes, 24 de octubre de 2008

Barco de la Muerte en Valencia.



La locura irracional del aborto
"Es claro que todo esto va frontalmente contra la religión cristiana, pero, sobre todo, va contra la razón".

domingo, 19 de octubre de 2008

Plan para destruir los valores cristianos de la sociedad.




Plan para destruir los valores cristianos de la sociedad:

Destruir el respeto a la vida humana: el aborto farmacológico y quirúrgico,

Pervertir la educación: El relativismo. No existe bien ni mal. La “educación” sexual obligatoria

Pervertir la identidad masculina y femenina: la ideología de género,

Pervertir el matrimonio: equipararlo con las uniones homosexuales

Pervertir el dominio propio: La liberalización de la droga

Pervertir la sexualidad: Pornografía, sexo fuera del matrimonio, la liberalización de la prostitución

Pervertir la libertad: Hacer ver que el hombre puede hacer lo que quiera sin consecuencias.

Todo esto lleva a:
Prohibir la manifestación pública de la religión: el laicismo (en vez de una sana laicidad que distingue entre el campo de la Iglesia y del Estado),

La persecución cada vez mas directa de quien se oponga a estos objetivos: (comienza con manifestaciones "espontaneas" de odio, leyes que obligan a cooperar con el aborto y la agenda homosexual)

Jesus tiene un camino para construir un mundo de amor:
Renuncia al pecado, toma tu cruz y síguele. Vivir nuestra fe católica cada día en casa y en la calle. No podemos esconder nuestra fe.

Hoy mismo decídete a ser un mejor discípulo de Cristo. Entrégale tu vida, abraza tu cruz por amor a El. Recemos por los que han perdido la fe.

martes, 14 de octubre de 2008

No vale la pena vivir fingiendo, vivir de apariencias.




Lucas 11, 37-41


En aquel tiempo, después de que Jesús hubo terminado de hablar un fariseo le rogó que fuera a comer con Él; entrando, pues, se puso a la mesa. Pero el fariseo se quedó admirado viendo que había omitido las abluciones antes de comer. Pero el Señor le dijo: ¡Bien! Vosotros, los fariseos, purificáis por fuera la copa y el plato, mientras por dentro estáis llenos de rapiña y maldad. ¡Insensatos! el que hizo el exterior, ¿no hizo también el interior? Dad más bien en limosna lo que tenéis, y así todas las cosas serán puras para vosotros.


Reflexión:


El Señor reprende a los fariseos porque quiere ayudarles a ver que viven en la hipocresía, que de nada les valen sus ‘buenas obras’ y su observancia de la ley, si por dentro están sucios.

Un hombre captó en profundidad este mensaje de Cristo y entonces dijo: “Quiero escribir el libro de mi vida, no de cara a los hombres, sino cara a cara con Dios”.

Descubrió que no vale la pena vivir fingiendo, vivir de apariencias, para crearse una buena imagen ante los demás, porque podemos engañar a los hombres, e incluso a nosotros mismos. Pero no a Dios, que ve en lo secreto y lo conoce todo.

Descubrió la insatisfacción y el desasosiego en que se vive cuando hay dualidad e hipocresía, cuando se vive con una máscara, se sonríe por fuera y se llora amargamente en el interior. Se dejó convencer al sentir la paz que deja la autenticidad y la coherencia de vida.

Que las buenas obras broten de nuestro interior, de nuestro amor a Dios y al prójimo, que nacen del corazón. Que nuestra intención no sea impresionar a los hombres, sino sencillamente agradar a Dios y ser un testimonio alentador para los que nos rodean.

domingo, 12 de octubre de 2008

Reflexiones de Madre Teresa de Calcuta.


Reflexiones de Madre Teresa de Calcuta, llenas de Cariño, Amor y una inmensa Ternura y Misericordia, sobre los que sufren, tanto en el Cuerpo como en el Espiritu. En los barrios mas marginales de Calcuta, la pobreza extrema, se entregó y donó sin pedir nada a cambio, solo por AMOR de DIOS. Una demostración fehaciente y con hechos concretos, que para Madre Teresa, JESUCRISTO, esta VIVO y RESUCITADO.

sábado, 11 de octubre de 2008

Manifestación de odio a Dios y la Iglesia.


El siguiente video muestra el odio contra Dios y Su Iglesia frente a la catedral de Neuquen, Argentina. Pero también muestra el valor de los que honraron a Dios defendiendo la catedral, rezando y evitando la violencia aun cuando fueron provocados con numerosas injurias.

¡Lo presentamos con la esperanza de que despierte conciencias! Si aun eres capaz de discernir que este video es alarmante, que tenga efecto esa alarma y te ayude a ser un cristiano mas comprometido.
!Esto es una muestra de la batalla espiritual que se esta librando hoy en el mundo entero, producto de una cultura que se apartó de Dios. Comienza con el materialismo y el libertinaje moral. Esto lleva al abandono de la fe. Las ideas tienen consecuencias. EL camino queda abierto para el odio a Dios y su Iglesia

martes, 7 de octubre de 2008

Historia del Santo Rosario.


Nuestra Señora del Rosario
Su fiesta fue instituida por el Papa san Pío V el 7 de Octubre, aniversario de la victoria obtenida por los cristianos en la Batalla naval de Lepanto (1571), atribuida a la Madre de Dios, invocada por la oración del rosario. La celebración de este día es una invitación para todos a meditar los misterios de Cristo, en compañía de la Virgen María, que estuvo asociada de un modo especialísimo a la encarnación, la pasión y la gloria de la resurrección del Hijo de Dios.

Como rezar el Santo Rosario
Fátima
Nuestras Señora del Rosario de Pompeya
Lectura del Oficio del día

Historia del Rosario
Desde el principio de la Iglesia, los cristianos rezan los salmos como lo hacen los judíos.
Mas tarde, en muchos de los monasterios se rezan los 150 salmos cada día. Los laicos devotos no podían rezar tanto pero querían según sus posibilidades imitar a los monjes. Ya en el siglo IX había en Irlanda la costumbre de hacer nudos en un cordel para contar, en vez de los salmos, las Ave Marias. Los misioneros de Irlanda mas tarde propagaron la costumbre en Europa y hubieron varios desarrollos con el tiempo.

Santo Domingo busca las ovejas perdidas

La Madre de Dios, en persona, le enseñó a Sto. Domingo a rezar el rosario en el año 1208 y le dijo que propagara esta devoción y la utilizara como arma poderosa en contra de los enemigos de la Fe.
La Virgen acude en ayuda de Santo Domingo de Guzmán

La Virgen se le apareció en la capilla. En su mano sostenía un rosario y le enseñó a Domingo a recitarlo. Dijo que lo predicara por todo el mundo, prometiéndole que muchos pecadores se convertirían y obtendrían abundantes gracias.

domingo, 5 de octubre de 2008

domingo, 28 de septiembre de 2008

¿Cuál de ellos hizo la voluntad del Padre?


Mateo 21, 28-32. Tiempo Ordinario. Lo que verdaderamente importa para salvarse no son las palabras, sino las obras.


Mateo 21, 28-32


«Pero ¿qué os parece? Un hombre tenía dos hijos. Llegándose al primero, le dijo: ´Hijo, vete hoy a trabajar en la viña.´Y él respondió: ´No quiero´, pero después se arrepintió y fue. Llegándose al segundo, le dijo lo mismo. Y él respondió: ´Voy, Señor´, y no fue. ¿Cuál de los dos hizo la voluntad del padre?» - «El primero» - le dicen. Díceles Jesús: «En verdad os digo que los publicanos y las rameras llegan antes que vosotros al Reino de Dios. Porque vino Juan a vosotros por camino de justicia, y no creísteis en Él, mientras que los publicanos y las rameras creyeron en Él. Y vosotros, ni viéndolo, os arrepentisteis después, para creer en Él.

sábado, 27 de septiembre de 2008

Anuncio de la Pasión.




Lucas 9, 43-45


En aquel tiempo, entre la admiración general por lo que hacía, Jesús dijo a sus discípulos: Poned en vuestros oídos estas palabras: el Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres. Pero ellos no entendían lo que les decía; les estaba velado de modo que no lo comprendían y temían preguntarle acerca de este asunto.


Reflexión


Sólo Jesús sabía cuándo y cómo iba a morir. Ninguno de nosotros puede saberlo. Es un misterio que sólo Dios conoce. Y como Jesús es una Persona Divina, podía dar a conocer a sus discípulos cómo sería su muerte.

En toda la historia de la humanidad no encontramos a nadie como Cristo. No existen documentos que presentasen el nacimiento de nadie, sólo de Jesús de Nazaret. El Antiguo Testamento está lleno de profecías que anunciaban la venida del Mesías. Decían que sería descendiente de David, que nacería en Belén, que su Madre sería virgen, que sería Hijo de Dios, que salvaría a su pueblo, que moriría por los pecados de los demás... y cuando estuvo entre los suyos les anunció que sería clavado en una cruz y que al tercer día resucitaría.

martes, 23 de septiembre de 2008

Padre San Pio de Pietrelcina.


23 de Septiembre, festividad del Padre San Pio de Pietrelcina.
Padre Pío
23 de septiembre, "Siempre humíllense amorosamente ante Dios y ante los hombres. Porque Dios le habla a aquellos que son verdaderamente humildes de corazón, y los enriquece con grandes dones."

Si Dios me concediese ver mi alma...



En toda su pobreza y en toda su riqueza, Descubriría que está envuelta por un Amor inmenso, misericordioso, magnífico.





Si Dios me concediese ver mi alma tal cual es, quizá sentiría una pena profunda al descubrirla tan llena de egoísmo, de maldad, de pecados. Quizá me dominaría un sentimiento de terror ante tanta oscuridad, tanta miseria, tantas cobardías.

Pero si Dios me concediera ver mi alma plenamente, en toda su pobreza y en toda su riqueza, descubriría también que está envuelta por un Amor inmenso, misericordioso, magnífico. Vería con claridad que Dios me ama.

Me ama, porque me ha creado. Me ama, porque me ha redimido. Me ama, porque conoce que soy débil. Me ama, porque quiere sacarme del pecado. Me ama, porque me ha enseñado el camino del Reino. Me ama entrañablemente, con amor de Padre, y por eso me pide que también yo empiece a amar a mis hermanos.

Debe ser una gracia maravillosa: descubrir que Dios, Amor, está más dentro que lo íntimo de mi alma, y que está por encima de lo más alto de mis pensamientos. Lo decía san Agustín, y podemos experimentarlo cada uno si podemos ver, desde la luz del Espíritu Santo, nuestra propia alma.

Si Dios me concediese ver mi alma tal cual es, le pediría simplemente que me ayudase a fijarme más en su mirada que en mis miserias. Y que me concediese también la gracia de poder susurrar, los días que me queden de vida, a tantos corazones que están a mi lado que también ellos tienen en los cielos un Padre misericordioso que los busca, que los espera, que los ama.

Su mirada sostiene mis pasos. Su amor explica mi vida. Su verdad me enseña el camino. Su misericordia perdona mis pecados. Su justicia me pide acabar con el egoísmo. Su paciencia salva muchas almas y me pide un poco de paciencia y comprensión para ese familiar, ese amigo, esa persona que me ha hecho tanto daño...

Si Dios me concediese ver mi alma...

jueves, 18 de septiembre de 2008

La Eucaristía es prenda y fuente de esperanza.


La Eucaristía se nos da para fortalecer nuestra esperanza, para despertar nuestro recuerdo, para acompañar nuestra soledad, para socorrer nuestras necesidades y como testimonio de nuestra salvación y de las promesas contenidas en el Nuevo Testamento.

Mientras haya una Iglesia abierta con el Santísimo, hay ilusión, amistad. Mientras haya un sacerdote que celebre misa, la esperanza sigue viva. Mientras haya una Hostia que brille en la custodia, todavía Dios mira a esta tierra.

Dijimos que los dos grandes errores contra la esperanza son la presunción y la desesperación. A estos dos errores responde también la eucaristía.

¿Qué tiene que decir la eucaristía a la presunción?

“Sin mi pan, no podrás caminar, sin mi fuerza no podrás hacer el bien, sin mi sostén caerás en los lazos de engaños del enemigo. Tú decías que podías todo. ¿Seguro? ¿Cómo podrías hacer el bien sin Mí, que soy el Bien supremo? Y a Mí se me recibe en la eucaristía. ¿Cómo podrías adquirir las virtudes tú solo, sin Mí, que doy el empuje a la santidad? Quien come mi carne irá raudo y veloz por el camino de la santidad”.

¿Y qué tiene que decir la eucaristía a la desesperación?

“¿Por qué desesperas, si estoy a tu lado como Amigo, Compañero? ¿Por qué desesperas si Yo estaré contigo hasta el fin de los tiempos? ¿Por qué desesperas a causa de tus males y desgracias, si yo te daré la fuerza?”.

martes, 16 de septiembre de 2008

El hijo de la viuda de Naím.


Lucas 7, 11-17. Tiempo Ordinario. Dios sigue haciendo milagros para que nosotros podamos ser felices en Él.


Lucas 7, 11-17


En aquel tiempo iba Jesús de camino a una ciudad llamada Naím, e iban con él sus discípulos y una gran muchedumbre. Cuando se acercaba a la puerta de la ciudad, sacaban a enterrar a un muerto, hijo único de su madre, que era viuda, a la que acompañaba mucha gente de la ciudad. Al verla el Señor, tuvo compasión de ella, y le dijo: No llores. Y, acercándose, tocó el féretro. Los que lo llevaban se pararon, y él dijo: Joven, a ti te digo: Levántate. El muerto se incorporó y se puso a hablar, y él se lo dio a su madre. El temor se apoderó de todos, y glorificaban a Dios, diciendo: Un gran profeta se ha levantado entre nosotros, y Dios ha visitado a su pueblo. Y lo que se decía de Él, se propagó por toda Judea y por toda la región circunvecina.
Relexión
Hay una diferencia abismal entre las demás “religiones” y el Cristianismo. En las demás, el hombre va en busca de Dios. En el Cristianismo es Dios el que busca al hombre.

lunes, 15 de septiembre de 2008

María, una espada te atravesará el corazón.


Lucas 2, 33-35. Nuestra Señora de los Dolores. Ella nos enseña la gallardía con que el cristiano debe sobrellevar el dolor.


Lucas 2, 33-35

Su padre y su madre estaban admirados de lo que se decía de él. Simeón les bendijo y dijo a María, su madre: "Este está puesto para caída y elevación de muchos en Israel, y para ser señal de contradicción -¡y a ti misma una espada te atravesará el alma! - a fin de que queden al descubierto las intenciones de muchos corazones."
Ella nos enseña la gallardía con que el cristiano debe sobrellevar el dolor. El dolor es el precio del amor a los demás. No es el castigo de un Dios que se regocija en hacer sufrir a sus criaturas, es el momento en que podemos ofrecer ese dolor por el bien espiritual de los demás, es la experiencia de la corredención, como María. Ella miró la cruz y a su Hijo y ofreció su dolor por todos nosotros.

domingo, 14 de septiembre de 2008

¿Perdonar? ¿Y cómo se come eso?...


Mateo 18, 21-35. Tiempo Ordinario. El perdón no es una cuestión de sentimientos, sino de voluntad. Lo importante es querer perdonar.


Mateo 18, 21-35

En aquel tiempo, acercándose Pedro a Jesús le preguntó: Señor, ¿cuántas veces tengo que perdonar las ofensas que me haga mi hermano? ¿Hasta siete veces? Jesús le dijo: No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete. Y les propuso esta parábola: el Reino de los Cielos es semejante a un rey que quiso ajustar cuentas con sus siervos. Al empezar a ajustarlas, le fue presentado uno que le debía 10.000 talentos. Como no tenía con qué pagar, ordenó el señor que fuese vendido él, su mujer y sus hijos y todo cuanto tenía, y que se le pagase. Entonces el siervo se echó a sus pies, y postrado le decía: "Ten paciencia conmigo, que todo te lo pagaré." Movido a compasión el señor de aquel siervo, le dejó en libertad y le perdonó la deuda. Al salir de allí aquel siervo se encontró con uno de sus compañeros, que le debía cien denarios; le agarró y, ahogándole, le decía: "Paga lo que debes." Su compañero, cayendo a sus pies, le suplicaba: "Ten paciencia conmigo, que ya te pagaré." Pero él no quiso, sino que fue y le echó en la cárcel, hasta que pagase lo que debía. Al ver sus compañeros lo ocurrido, se entristecieron mucho, y fueron a contar a su señor todo lo sucedido. Su señor entonces le mandó llamar y le dijo: "Siervo malvado, yo te perdoné a ti toda aquella deuda porque me lo suplicaste. ¿No debías tú también compadecerte de tu compañero, del mismo modo que yo me compadecí de ti?" Y encolerizado su señor, le entregó a los verdugos hasta que pagase todo lo que le debía. Esto mismo hará con vosotros mi Padre celestial, si no perdonáis de corazón cada uno a vuestro hermano.

sábado, 13 de septiembre de 2008

Edificar sobre roca.

Edificar sobre roca.


Lucas 6, 43-49. Tiempo Ordinario. Comienza a edificar sobre su roca y deja que El arregle las cosas.


Lucas 6, 43-49


En aquel tiempo decía Jesús a sus discípulos: No hay árbol bueno que dé fruto malo y, a la inversa, no hay árbol malo que dé fruto bueno. Cada árbol se conoce por su fruto. No se recogen higos de los espinos, ni de la zarza se vendimian uvas. El hombre bueno, del buen tesoro del corazón saca lo bueno, y el malo, del malo saca lo malo. Porque de lo que rebosa el corazón habla su boca. ¿Por qué me llamáis: Señor, Señor, y no hacéis lo que digo? Todo el que venga a mí y oiga mis palabras y las ponga en práctica, os voy a mostrar a quién es semejante: Es semejante a un hombre que, al edificar una casa, cavó profundamente y puso los cimientos sobre roca. Al sobrevenir una inundación, rompió el torrente contra aquella casa, pero no pudo destruirla por estar bien edificada. Pero el que haya oído y no haya puesto en práctica, es semejante a un hombre que edificó una casa sobre tierra, sin cimientos, contra la que rompió el torrente y al instante se desplomó y fue grande la ruina de aquella casa.

miércoles, 10 de septiembre de 2008

Las Bienaventuranzas.

Las bienaventuranzas.


Lucas 6, 20-26. Tiempo Ordinario. Necesitamos hacernos pobres de ambicionar cosas superfluas; salir de nuestro egoísmo para acercarnos a los otros; reír con los que ríen y llorar con los que lloran.


Lucas 6, 20-26


En aquel tiempo Jesús alzando los ojos hacia sus discípulos, decía: «Bienaventurados los pobres, porque vuestro es el Reino de Dios. Bienaventurados los que tenéis hambre ahora, porque seréis saciados. Bienaventurados los que lloráis ahora, porque reiréis. Bienaventurados seréis cuando los hombres os odien, cuando os expulsen, os injurien y proscriban vuestro nombre como malo, por causa del Hijo del hombre. Alegraos ese día y saltad de gozo, que vuestra recompensa será grande en el cielo. Pues de ese modo trataban sus padres a los profetas». «Pero ¡ay de vosotros, los ricos!, porque habéis recibido vuestro consuelo. ¡Ay de vosotros, los que ahora estáis hartos!, porque tendréis hambre. ¡Ay de los que reís ahora!, porque tendréis aflicción y llanto. ¡Ay cuando todos los hombres hablen bien de vosotros!, pues de ese modo trataban sus padres a los falsos profetas.

lunes, 8 de septiembre de 2008

María, Madre de Dios.


Mateo 1, 18-23. Fiesta de la Natividad de la Santísima Virgen. María nos lleva de la mano hacia su Hijo.


Mateo 1, 18-23


El nacimiento de Jesucristo fue de esta manera: Su madre, María, estaba desposada con José y, antes de empezar a estar juntos ellos, se encontró encinta por obra del Espíritu Santo. Su marido José, como era justo y no quería ponerla en evidencia, resolvió repudiarla en secreto. Así lo tenía planeado, cuando el Ángel del Señor se le apareció en sueños y le dijo: José, hijo de David, no temas tomar contigo a María tu mujer porque lo engendrado en ella es del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo, y tú le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados. Todo esto sucedió para que se cumpliese el oráculo del Señor por medio del profeta: Ved que la virgen concebirá y dará a luz un hijo, y le pondrán por nombre Emmanuel, que traducido significa: Dios con nosotros.

domingo, 7 de septiembre de 2008

La corrección fraterna




Mateo, 18, 15-20


En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: Si tu hermano peca, repréndelo a solas entre los dos. Si te hace caso, has salvado a tu hermano. Si no te hace caso, llama a otro o a otros dos, para que todo el asunto quede confirmado por boca de dos o tres testigos. Si no les hace caso, díselo a la comunidad, y si no hace caso ni siquiera a la comunidad, considéralo como un pagano o un publicano. Os aseguro que todo lo que atéis en la tierra quedará atado en el cielo, y todo lo que desatéis en la tierra quedará desatado en el cielo. Os aseguro, además, que si dos de vosotros se ponen de acuerdo en la tierra para pedir algo, se lo dará mi Padre del cielo. Porque donde dos o tres están reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.

viernes, 5 de septiembre de 2008

Madre Teresa de Calcuta.



Madre Teresa de Calcuta comprendio donde estaba la VIDA ETERNA, en la Caridad a los mas pobres y necesitados; donde mejor se sirve a CRISTO. El AMOR a tú projimo como a tí mismo.
Amaras a Dios con todo tú corazon toda tú Alma y todas tús fuerzas, y al projimo como a tí mismo, has esto y tendrás la VIDA ETERNA.(Deuteronomio, cap.6)

jueves, 4 de septiembre de 2008

La Pesca Milagrosa.



Cristo va guiando con suavidad a sus hijos hacia la conversión, a Pedro sabía muy bien cómo ganárselo, con amabilidad, sin recriminaciones.
Pedro hecho las redes, le dijo: lo haré porque tú me lo pides, una actitud de humildad por parte de Pedro.

miércoles, 3 de septiembre de 2008

La llamada del Señor.


Partículas de Evangelio
Otro de los discípulos le dijo: “Señor, déjame ir primero a enterrar a mi padre.” Le dice Jesús: “Sígueme, y deja que los muertos entierren a sus muertos.” (Mt 8, 21-22).

Comentario:

El llamado del Señor al apostolado es urgente. Debemos dejar todo y seguirlo, porque si nos ponemos a pensar y diferimos el momento de seguir a Jesús, jamás lo seguiremos, pues aparecerán miles de obstáculos que nos impedirán la conversión. Por eso el tiempo para seguir a Jesús, para convertirnos, es HOY, es YA. Hay que ser valientes y cortar con todo lo que nos estorba para seguir a Cristo, ya sean nuestros parientes o nuestras ideas y apegos, pues se vive una sola vez y debemos aprovechar esta vida para ganarnos el Cielo, pues si perdemos el Cielo, lo perdemos todo y tendremos una eternidad de horror. Vayamos pronto cuando el Señor nos llama.

martes, 2 de septiembre de 2008

Dejarnos amar por Dios.



Sí, es posible dejarle dirigir, mansamente, el camino de nuestras vidas.




Podemos darle a Dios una alegría inmensa si nos dejamos amar por Él, si ponemos nuestra vida en sus manos.

Parece fácil, pero nos cuesta vivir así. Porque muchas veces preferimos nuestros planes, gustos, proyectos, deseos, y no somos capaces de descubrir que Dios nos prepara algo mucho más hermoso. También cuando nos quita algo que “bueno” para ofrecernos algo mucho mejor.

Un accidente nos puede privar de la salud, pero no nos aparta de Dios si tenemos un corazón atento, esponjoso, disponible. Incluso nos puede hacer más sensibles a las necesidades de los demás, y abrirnos los ojos para recordar que esta vida es sólo un tiempo de paso.

Un fracaso nos puede llenar de tristeza, al recordar la cercanía de Dios el corazón recibe un consuelo profundo: tenemos un Padre que nos espera, un día, en casa.

El rechazo de un “amigo” se nos clava en el alma, pero sabemos que la amistad de Dios es constante y nos alienta en los momentos más difíciles de la vida.

La muerte de un familiar o de un amigo deja vacíos profundos, pero la confianza en Dios nos permite saber que nadie muere sin el permiso divino, y que existe un juicio en el que la misericordia salvará a quienes se dejaron amar por el Amor.

Todos necesitamos ser amados. No podemos vivir sin amor, como recordaba con frecuencia Juan Pablo II. Si abrimos el alma y nos dejamos tocar por ese Dios cercano, amigo, enamorado del hombre y lleno de bondad misericordiosa, nuestra vida será mucho más hermosa y más buena.

Sí: es posible dejarnos amar por Dios, dejarle dirigir, mansamente, el camino de nuestras vidas. Entraremos entonces en un mundo maravilloso. Los pequeños o grandes malos ratos serán curados por el bálsamo más hermoso: el que recibimos desde la caricia eterna de nuestro Padre de los cielos.

Vivir la Eucaristía: Anticipo del Cielo.



La Eucaristía, presencia Real de Cristo: En Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad.

viernes, 29 de agosto de 2008

Muerte de Juan Bautista.


Vivir realmente la vida es haber cumplido la misión a la que hemos sido enviados.
Muerte de Juan Bautista

Marcos 6, 17-29

En aquel tiempo, Herodes había mandado prender a Juan y lo había metido en la cárcel encadenado. El motivo era que Herodes se había casado con Herodías, mujer de su hermano Felipe, y Juan le decía que no le era lícito tener la mujer de su hermano. Herodías aborrecía a Juan y quería quitarlo de en medio; no acababa de conseguirlo, porque Herodes respetaba a Juan, sabiendo que era un hombre honrado y santo, y lo defendía. En muchos asuntos seguía su parecer y lo escuchaba con gusto. La ocasión llegó cuando Herodes, por su cumpleaños, dio un banquete a sus magnates, a sus oficiales y a la gente principal de Galilea. La hija de Herodías entró y danzó, gustando mucho a Herodes y a los convidados. El rey le dijo a la joven: Pídeme lo que quieras, que te lo doy. Y le juró: Te daré lo que me pidas, aunque sea la mitad de mi reino. Ella salió a preguntarle a su madre: ¿qué le pido? La madre le contestó: La cabeza de Juan el Bautista. Entró ella enseguida, a toda prisa, se acercó al rey y le pidió: Quiero que ahora mismo me des en una bandeja la cabeza de Juan el Bautista. El rey se puso muy triste; pero por el juramento y los convidados no quiso desairarla. Enseguida le mandó a uno de su guardia que trajese la cabeza de Juan. Fue, lo decapitó en la cárcel, trajo la cabeza en una bandeja y se la entregó a la joven; la joven se la entregó a su madre. Al enterarse sus discípulos, fueron a recoger el cadáver y lo enterraron.


Reflexión


Todos mueren en esta vida, pero no todos la viven realmente. Vivir realmente la vida es haber cumplido la misión a la que hemos sido enviados cada uno de nosotros. Todos tenemos una misión que cumplir. ¿Lo sabías, verdad?

Hoy celebramos el martirio de San Juan Bautista, quien proclamó la verdad y la venida de Jesucristo. No tuvo reparos en echarle en cara al mismo rey Herodes su conducta inmoral. Por eso fue encarcelado, porque esa verdad era dolorosa.

Sin embargo, es extraño que Herodes no matase inmediatamente al Bautista. Sentía por Juan respeto y admiración. Sólo el miedo a quedar mal ante los invitados le llevó a ordenar un crimen como aquél.

Todo esto nos puede servir para examinar nuestra coherencia. Somos cristianos bautizados, pero, ¿alguna vez lo hemos escondido? ¿nos da vergüenza serlo ante “ciertos invitados”? La misión del cristiano de hoy es dar testimonio de su fe. Debe anunciar la verdad del Evangelio a pesar de sentirse en minoría. Por eso hacen falta muchos como Juan el Bautista, dispuestos a dar la vida por defender la verdad. Defender la verdad puede ser salir en favor del Papa ante un ataque que escuchemos, o negarse, como médico, a eliminar la vida de un feto. Defender la verdad es oponerse al relativismo y escribir en los periódicos, si fuera necesario, cuando se ataquen los principios cristianos.

jueves, 28 de agosto de 2008

San Agustín.


Doctor de la Iglesia, 28 de agosto del 430

Agustín, Santo
Obispo de Hipona y Doctor de la Iglesia
Agosto 28

Un poco de historia

San Agustín es doctor de la Iglesia, y el más grande de los Padres de la Iglesia, escribió muchos libros de gran valor para la Iglesia y el mundo.

Nació el 13 de noviembre del año 354, en el norte de África. Su madre fue Santa Mónica. Su padre era un hombre pagano de carácter violento.

Santa Mónica había enseñado a su hijo a orar y lo había instruido en la fe. San Agustín cayó gravemente enfermo y pidió que le dieran el Bautismo, pero luego se curó y no se llegó a bautizar. A los estudios se entregó apasionadamente pero, poco a poco, se dejó arrastrar por una vida desordenada.

A los 17 años se unió a una mujer y con ella tuvo un hijo, al que llamaron Adeodato.
Estudió retórica y filosofía. Compartió la corriente del Maniqueísmo, la cual sostiene que el espíritu es el principio de todo bien y la materia, el principio de todo mal.

Diez años después, abandonó este pensamiento. En Milán, obtuvo la Cátedra de Retórica y fue muy bien recibido por San Ambrosio, el Obispo de la ciudad. Agustín, al comenzar a escuchar sus sermones, cambió la opinión que tenía acerca de la Iglesia, de la fe, y de la imagen de Dios.

Santa Mónica trataba de convertirle a través de la oración. Lo había seguido a Milán y quería que se casara con la madre de Adeodato, pero ella decidió regresar a África y dejar al niño con su padre.
Agustín estaba convencido de que la verdad estaba en la Iglesia, pero se resistía a convertirse.

Comprendía el valor de la castidad, pero se le hacía difícil practicarla, lo cual le dificultaba la total conversión al cristianismo. Él decía: “Lo haré pronto, poco a poco; dame más tiempo”. Pero ese “pronto” no llegaba nunca.

Un amigo de Agustín fue a visitarlo y le contó la vida de San Antonio, la cual le impresionó mucho. Él comprendía que era tiempo de avanzar por el camino correcto. Se decía “¿Hasta cuándo? ¿Hasta mañana? ¿Por qué no hoy?”. Mientras repetía esto, oyó la voz de un niño de la casa vecina que cantaba: “toma y lee, toma y lee”. En ese momento, le vino a la memoria que San Antonio se había convertido al escuchar la lectura de un pasaje del Evangelio. San Agustín interpretó las palabras del niño como una señal del Cielo. Dejó de llorar y se dirigió a donde estaba su amigo que tenía en sus manos el Evangelio. Decidieron convertirse y ambos fueron a contar a Santa Mónica lo sucedido, quien dio gracias a Dios. San Agustín tenía 33 años.

San Agustín se dedicó al estudio y a la oración. Hizo penitencia y se preparó para su Bautismo. Lo recibió junto con su amigo Alipio y con su hijo, Adeodato. Decía a Dios: “Demasiado tarde, demasiado tarde empecé a amarte”. Y, también: “Me llamaste a gritos y acabaste por vencer mi sordera”. Su hijo tenía quince años cuando recibió el Bautismo y murió un tiempo después. Él, por su parte, se hizo monje, buscando alcanzar el ideal de la perfección cristiana.

Deseoso de ser útil a la Iglesia, regresó a África. Ahí vivió casi tres años sirviendo a Dios con el ayuno, la oración y las buenas obras. Instruía a sus prójimos con sus discursos y escritos. En el año 391, fue ordenado sacerdote y comenzó a predicar. Cinco años más tarde, se le consagró Obispo de Hipona. Organizó la casa en la que vivía con una serie de reglas convirtiéndola en un monasterio en el que sólo se admitía en la Orden a los que aceptaban vivir bajo la Regla escrita por San Agustín. Esta Regla estaba basada en la sencillez de vida. Fundó también una rama femenina.
Fue muy caritativo, ayudó mucho a los pobres. Llegó a fundir los vasos sagrados para rescatar a los cautivos. Decía que había que vestir a los necesitados de cada parroquia. Durante los 34 años que fue Obispo defendió con celo y eficacia la fe católica contra las herejías. Escribió más de 60 obras muy importantes para la Iglesia como “Confesiones” y “Sobre la Ciudad de Dios”.

Los últimos años de la vida de San Agustín se vieron turbados por la guerra. El norte de África atravesó momentos difíciles, ya que los vándalos la invadieron destruyéndolo todo a su paso.

A los tres meses, San Agustín cayó enfermo de fiebre y comprendió que ya era el final de su vida. En esta época escribió: “Quien ama a Cristo, no puede tener miedo de encontrarse con Él”.

Murió a los 76 años, 40 de los cuales vivió consagrado al servicio de Dios.

Con él se lega a la posteridad el pensamiento filosófico-teológico más influyente de la historia.
Murió el año 430.

¿Qué nos enseña su vida?

# A pesar de ser pecadores, Dios nos quiere y busca nuestra conversión.

# Aunque tengamos pecados muy graves, Dios nos perdona si nos arrepentimos de corazón.

# El ejemplo y la oración de una madre dejan fruto en la vida de un hijo.

# Ante su conflicto entre los intereses mundanos y los de Dios, prefirió finalmente los de Dios.

# Vivir en comunidad, hacer oración y penitencia, nos acerca siempre a Dios.

# A lograr una conversión profunda en nuestras vidas.

# A morir en la paz de Dios, con la alegría de encontrarnos pronto con Él.

miércoles, 27 de agosto de 2008

Sepulcros blanqueados.






Mateo 23, 27-32. Tiempo Ordinario. Por fuera parecen bonitos, pero por dentro están llenos de inmundicia.


En aquellos días, dijo Jesús: «¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, pues sois semejantes a sepulcros blanqueados, que por fuera parecen bonitos, pero por dentro están llenos de huesos de muertos y de toda inmundicia!
Así también vosotros, por fuera aparecéis justos ante los hombres, pero por dentro estáis llenos de hipocresía y de iniquidad. «¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, porque edificáis los sepulcros de los profetas y adornáis los monumentos de los justos, y decís: "Si nosotros hubiéramos vivido en el tiempo de nuestros padres, no habríamos tenido parte con ellos en la sangre de los profetas!" Con lo cual atestiguáis contra vosotros mismos que sois hijos de los que mataron a los profetas.¡Colmad también vosotros la medida de vuestros padres!


Reflexión


Jesús sigue fustigando el pecado de hipocresía. Aparentar por fuera lo que no se es por dentro, como había condenado los árboles que sólo tienen apariencia y no dan fruto. Aquí desautoriza a las personas que cuidan su buena opinión ante los demás, pero dentro están llenos de maldad.

¿Se nos podría achacar algo de esto a nosotros? ¿No estamos también preocupados por lo que los demás piensan de nosotros, cuando en lo que tendríamos que trabajar es en mejorar nuestro interior? Sabemos que Dios conoce nuestro interior y no podemos engañarle, por ello vale más ser transparentes ante Dios que aparentar lo que no somos ante los hombres. ¿Sería muy exagerado tacharnos de sepulcros blanqueados?

También conviene evaluarnos en el otro aspecto que Jesús denuncia. ¿Somos personas que de palabra se distancian de los malos como los fariseos de sus antepasados, pero en realidad somos tan malos o peores que ellos, cuando se nos presenta la ocasión? Puede ser que emitamos juicios temerarios contra nuestro prójimo, considerándoles inferiores a nosotros, cuando en realidad lo que Cristo nos pide es perdonar y no pensar mal de nadie. En este caso, Cristo poseía la autoridad para denunciar la actitud hipócrita de los fariseos, sin embargo sabemos por el mandato de Cristo, el de amar a nuestro prójimo como a nosotros mismos, a nosotros, no nos compete este derecho.

martes, 26 de agosto de 2008

Escribas y fariseos hipócritas.



Mateo 23, 23-26. Tiempo Ordinario. Resistir a la gracia, al Amor, quizás es el pecado más grande.

Escribas y fariseos hipócritas

Mateo 23, 23-26


En aquel tiempo, dijo Jesús: «¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que pagáis el diezmo de la menta, del aneto y del comino, y descuidáis lo más importante de la Ley: la justicia, la misericordia y la fe! Esto es lo que había que practicar, aunque sin descuidar aquello. ¡Guías ciegos, que coláis el mosquito y os tragáis el camello! «¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que purificáis por fuera la copa y el plato, mientras por dentro están llenos de rapiña e intemperancia! ¡Fariseo ciego, purifica primero por dentro la copa, para que también por fuera quede pura!


Reflexión


Las severas advertencias de Jesús contrastan con la imagen que todos tenemos de Él. El buen pastor, el que va en busca de los pecadores y cura enfermedades, el que da el pan a los que tienen hambre, el que no juzga sino que perdona, incluso a sus enemigos y a los que le maltratan... ¿cómo es posible que sea Él mismo el que se muestre inflexible y hasta agresivo ante los fariseos y escribas?

¡Hasta cuándo he de soportaros! Exclamó Jesús... y no es para menos. Porque cuando juzgamos excesiva la reacción del maestro, ¿no será acaso porque no tenemos en cuenta todo lo que Él ha hecho por aquellos hombres? Sin embargo, su respuesta fue la incredulidad más hiriente y ciega. Resistir a la gracia, al Amor, quizás es el pecado más grande...

A veces, nos salta la tentación de juzgar también nosotros al Señor. No creemos que lo que nos ocurre sea justo. Nos parece excesivo, insoportable un problema, una enfermedad o la situación familiar de un amigo. Culpamos a Dios de todo esto y le negamos en nuestro interior porque Él no evitó tal circunstancia o no escuchó nuestras oraciones.

Quizás, si somos de verdad sinceros con nosotros mismos, nos comportamos con la misma dureza con la que creemos se comportó Jesús.

lunes, 25 de agosto de 2008

Maldiciones contra escribas y fariseos.



Mateo 23, 13-22. Tiempo Ordinario. ¿Qué puede hacer Dios con alguien que no quiere recibir su amor, su perdón y su misericordia?

Maldiciones contra escribas y fariseos
Mateo 23, 13-22


En aquel tiempo, habló Jesús diciendo: ¡Ay de vosotros, letrados y fariseos hipócritas, que cerráis a los hombres el Reino de los Cielos! Ni entráis vosotros, ni dejáis entrar a los que quieren. ¡Ay de vosotros, letrados y fariseos hipócritas, que devoráis los bienes de las viudas con pretexto de largas oraciones! Vuestra sentencia será por eso más severa.¡Ay de vosotros, letrados y fariseos hipócritas, que viajáis por tierra y mar para ganar un prosélito, y cuando lo conseguís, lo hacéis digno del fuego el doble que vosotros!¡Ay de vosotros, guías ciegos, que decís: “Jurar por el templo no obliga, jurar por el oro del templo sí obliga”! ¡ Necios y ciegos! ¿Qué es más, el oro o el templo que consagra el oro? O también: “Jurar por el altar no obliga, jurar por la ofrenda que está en el altar sí obliga.” ¡Ciegos! ¿Qué es más, la ofrenda o el altar que consagra la ofrenda? Quien jura por el altar, jura también por todo lo que está sobre él; quien jura por el templo, jura también por el trono de Dios y también por el que está sentado en él.


Reflexión:


El mensaje de las Bienaventuranzas está dedicado a las personas de corazón sencillo, humilde. Sin embargo, el texto que hoy se nos presenta viene a desvelar la maldad que anida en el interior de los corazones soberbios.

Decía el doctor de la Iglesia, Santo Tomás de Aquino, que entre todos los pecados, el peor es el de la soberbia. Porque los otros alejan de Dios, pero éste lo rechaza.

La soberbia es la actitud del que considera a los demás como inferiores, y a sí mismo como perfecto. Piensa que no necesita ni siquiera de la ayuda de Dios. Entonces, ¿qué puede hacer Dios con alguien que no quiere recibir su amor, su perdón y su misericordia?

Una característica del soberbio es que está ciego ante las inspiraciones del Espíritu Santo y es capaz de vivir en un mundo de “aparente santidad” descuidando lo que realmente importa a Dios.

Por desgracia, todos llevamos algo de soberbia en nuestro interior. Pero no hay que alarmarse. Con calma, debemos detectar en nosotros toda actitud de ese tipo y ser capaces de superarnos un poco cada día. Y pedirle mucho a Dios que nos conceda la gracia de ser humildes.

jueves, 21 de agosto de 2008

MATEO, cap.7, ver.22-23.

Muchos me dirán aquel Día: `Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre expulsamos demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros?' Y entonces les declararé: `¡Jamás los conocí; apártense de mí, malhechores!'. (Mt 7, 22-23).

Comentario:

¿Quiénes entrarán al Cielo? ¿Los que hayan hecho milagros, prodigios, expulsado demonios, profetizado? Sí, pero sólo si además de esto han cumplido la voluntad del Padre, es decir han obrado conforme a los Diez Mandamientos y a las enseñanzas de Jesús en el Evangelio; porque si hicieron todo aquello pero no obraron bien, de forma agradable a Dios, se quedarán afuera y serán arrojados a las tinieblas, al Infierno. Por eso ¡qué importante es obrar como Dios quiere! No interesa que uno haya sido Obispo, sacerdote, rey o mendigo; lo que importa es cómo se obró. No somos santos por hacer milagros sino por cumplir la Voluntad de Dios.

Estás invitado al banquete del Reino.

Parábola del banquete nupcial.




Mateo 22, 1-14

Tomando Jesús de nuevo la palabra les habló en parábolas, diciendo: «El Reino de los Cielos es semejante a un rey que celebró el banquete de bodas de su hijo. Envió sus siervos a llamar a los invitados a la boda, pero no quisieron venir. Envió todavía otros siervos, con este encargo: Decid a los invitados: "Mirad, mi banquete está preparado, se han matado ya mis novillos y animales cebados, y todo está a punto; venid a la boda." Pero ellos, sin hacer caso, se fueron el uno a su campo, el otro a su negocio; y los demás agarraron a los siervos, los escarnecieron y los mataron. Se airó el rey y, enviando sus tropas, dio muerte a aquellos homicidas y prendió fuego a su ciudad. Entonces dice a sus siervos: "La boda está preparada, pero los invitados no eran dignos. Id, pues, a los cruces de los caminos y, a cuantos encontréis, invitadlos a la boda." Los siervos salieron a los caminos, reunieron a todos los que encontraron, malos y buenos, y la sala de bodas se llenó de comensales. «Entró el rey a ver a los comensales, y al notar que había allí uno que no tenía traje de boda, le dice: "Amigo, ¿cómo has entrado aquí sin traje de boda?" El se quedó callado. Entonces el rey dijo a los sirvientes: "Atadle de pies y manos, y echadle a las tinieblas de fuera; allí será el llanto y el rechinar de dientes." Porque muchos son llamados, mas pocos escogidos».

miércoles, 20 de agosto de 2008

Parábola de los trabajadores de la viña.


Mateo 20, 1-16


En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos esta parábola: El Reino de los Cielos se parece a un propietario que al amanecer salió a contratar jornaleros para su viña. Después de ajustarse con ellos en un denario por jornada, los mandó a la viña. Salió otra vez a media mañana, vio a otros que estaban en la plaza sin trabajo y les dijo: Id también vosotros a mi viña y os pagaré lo debido. Ellos fueron. Salió al caer la tarde y encontró a otros, parados, y les dijo: ¿Cómo es que estáis aquí el día entero sin trabajar? Le respondieron: Nadie nos ha contratado. Él les dijo: Id también vosotros a mi viña. Cuando oscureció, el dueño dijo al capataz: Llama a los jornaleros y págales el jornal, empezando por los últimos y acabando por los primeros. Vinieron los del atardecer y recibieron un denario cada uno. Cuando llegaron los primeros, pensaban que recibirían más, pero ellos también recibieron un denario cada uno. Entonces se pusieron a protestar contra el amo: Estos últimos han trabajado sólo una hora y los has tratado igual que a nosotros, que hemos aguantado el peso del día y el bochorno. Él replicó a uno de ellos: Amigo, no te hago ninguna injusticia. ¿No nos ajustamos en un denario? Toma lo tuyo y vete. Quiero darle a este último igual que a ti. ¿Es que no tengo libertad para hacer lo que quiera en mis asuntos? ¿O vas a tener tú envidia porque yo soy bueno? Así, los últimos serán los primeros y los primeros los últimos.

martes, 19 de agosto de 2008

La renuncia de los apóstoles y su premio.


uestro corazón sólo a las cosas terrenas y pasajeras.

La renuncia de los apóstoles y su premio
Mateo 19, 23-30

En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos: «Yo os aseguro que un rico difícilmente entrará en el Reino de los Cielos. Os lo repito, es más fácil que un camello entre por el ojo de una aguja, que el que un rico entre en el Reino de los Cielos». Al oír esto, los discípulos, llenos de asombro, decían: «Entonces, ¿quién se podrá salvar?» Jesús, mirándolos fijamente, dijo: «Para los hombres eso es imposible, mas para Dios todo es posible». Entonces Pedro, tomando la palabra, le dijo: «Ya lo ves, nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido; ¿qué recibiremos, pues?» Jesús les dijo: «Yo os aseguro que vosotros que me habéis seguido, en la regeneración, cuando el Hijo del hombre se siente en su trono de gloria, os sentaréis también vosotros en doce tronos, para juzgar a las doce tribus de Israel. Y todo aquel que haya dejado casas, hermanos, hermanas, padre, madre, hijos o hacienda por mi nombre, recibirá el ciento por uno y heredará vida eterna. «Pero muchos primeros serán últimos y muchos últimos, primeros».


Reflexión


Hoy día vienen presentados como modelos de nuestra sociedad las personas más ricas del mundo o las empresas más importantes. Esto nos puede hacer pensar que la riqueza es la varita mágica para abrir todas las puertas que queramos. En este sentido, qué razón tenía santa Teresa de Jesús cuando decía que “Teresa sola, nada; Teresa y el dinero mucho; Teresa, el dinero y Dios, toda una potencia”.

Pero no pensemos que con el dinero abriremos las puertas del reino de los cielos. Éstas se abren con el esfuerzo que hayamos puesto en nuestra vida por luchar, por mantenernos fieles a nuestros compromisos de cristianos auténticos.

Sin embargo, tampoco podemos negar la importancia que tiene para nuestra supervivencia y bien vivir el dinero y la riqueza. El problema está cuando apegamos nuestro corazón sólo a las cosas terrenas y pasajeras olvidando que en este mundo traidor todo pasa y todo acaba a cada instante y con lo único que nos quedaremos es con las obras buenas que hayamos hecho por Dios y por nuestro prójimo.

Que este evangelio nos ayude a reflexionar qué es lo verdaderamente importante en esta vida y si Dios nos bendice con bienes materiales sepamos agradecérselos viendo estos bienes como venidos de su mano amorosa.

lunes, 18 de agosto de 2008

El joven rico.


Mateo 19, 16-22


En aquel tiempo, se acercó uno a Jesús y le preguntó: Maestro, ¿qué tengo que hacer de bueno para obtener la vida eterna?
Jesús le contestó: ¿Por qué me preguntas qué es bueno? Uno solo es Bueno. Mira, si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos. Él le preguntó: ¿Cuáles?
Jesús le contestó: “No matarás, no cometerás adulterio, no robarás, no darás falso testimonio, honra a tu padre y a tu madre, y ama al prójimo como a ti mismo”. El muchacho le dijo: Todo eso lo he cumplido. ¿Qué me falta? Jesús le contestó: Si quieres llegar hasta el final, vende lo que tienes, da el dinero a los pobres –así tendrás un tesoro en el cielo- y luego vente conmigo. Al oír esto, el joven se fue triste, porque era rico.


Reflexión:


También decía Cristo que: “Los publicanos y las prostitutas llegan antes que vosotros al Reino de Dios” (Mt 21, 31). Es una sentencia escandalosa no sólo para aquella época en la que Jesús vivía. Hoy también debemos sentir su “escozor” cuando quienes nos sentimos cristianos vemos que nuestra vida no siempre es una respuesta generosa a lo que Dios nos pide.

Si bien esta persona tenía el mérito de buscar la vida eterna, de ser un cumplidor de los mandamientos, quizás le faltó concretar ese amor y esa búsqueda de Dios. Porque vivir en plenitud la fe en Jesucristo es querer y saber decir “Sí”. La generosidad, la esperanza y sobre todo el amor nos mueven a ello. La coherencia cristiana nos obligará a dejar las cosas superfluas, costumbres o situaciones humanamente más cómodas por elegir bienes mayores.

Pero todo esto no supone tristeza cuando se abraza por amor la voluntad de Dios. La dificultad se suple con la asistencia de la gracia y del Espíritu Santo. Ellos nos “modelan” y nos infunden la fuerza y la luz necesarias para no errar el camino. Confiar más en ellos es una de las claves para escuchar la insistente voz de Jesús que nos llama a aceptar sus retos.

jueves, 14 de agosto de 2008

¿Cada cuánto debemos comulgar?







La Comunión frecuente

«Un capitán de navío que comulgaba todos los días, también montaba en cólera ruidosa por su carácter. Un oficial le dijo:
Hay algo que no entiendo, mi capitán, usted es piadoso, comulga todos los días, y sin embargo, le suele dominar la cólera.
Y el capitán le contestó:
Muchacho, si no comulgara todos los días, ya hace tiempo que los hubiera arrojado a todos por la borda »



La Eucaristía es centro de la vida de la Iglesia, su columna vertebral, la presencia real de Jesucristo entre nosotros. Es el gran tesoro de la Iglesia y de cada uno de los cristianos.

La Iglesia, conociendo la grandeza de la Eucaristía y sabiendo que la comunión es indispensable para que el alma viva y se fortalezca, nos pide en su tercer mandamiento que comulguemos al menos una vez al año en tiempo de Pascua, para que, a la vez que nos alimentamos, recordemos también la Resurrección de Jesús.

Pero, como los frutos de la Eucaristía son tan maravillosos, la Iglesia nos invita y aconseja vivamente que comulguemos frecuentemente: cada día, si es posible.

Si todos los miembros de la Iglesia nos alimentamos frecuentemente del Cuerpo y la Sangre de Jesucristo, estaremos unidos íntimamente a Él y nos fortaleceremos, fortaleciendo así a toda la Iglesia.

Si el sarmiento permanece unido a la vid, dará mucho fruto y su fruto permanecerá .

San Francisco de Sales, en su Introducción a la vida devota nos habla de la comunión frecuente:

«Si les preguntan por qué comulgan tan a menudo, respondan que es para aprender a amar a Dios, para limpiarse de las propias imperfecciones, librarse de sus miserias y consolarse en sus quebrantos.

Dos clases de gente necesitan comulgar a menudo:


Los perfectos, porque no deben alejarse de Aquel que es fuente y manantial de su perfección y los imperfectos, para que puedan aspirar a la perfección;

Los fuertes para no debilitarse y los débiles para fortalecerse;

Los enfermos para sanar y los sanos para no enfermar…

Y en cuanto a ti, imperfecto, débil y enfermo, debes comulgar frecuentemente
para recibir a Aquél que es tu perfección, tu fuerza y tu médico.

Los que tienen poco trabajo, necesitan comulgar frecuentemente porque les sobra tiempo y la ociosidad es peligrosa para el espíritu, y los que están muy atareados,
por la necesidad de alimento que requiere un arduo trabajo.

Digan a los que les pregunten, que comulgan a menudo para aprender a hacerlo bien, porque es imposible hacer algo bien
si no se practica con mucha frecuencia.

Comulguen a menudo, lo más a menudo que puedan.

Creedme, si las liebres en las montañas se vuelven blancas en invierno de tanto ver la nieve, así ustedes también, de adorar y comer la misma hermosura, bondad y pureza
en este divino Sacramento, llegarán a ser hermosura, bondad y pureza.»


La comunión espiritual

Cuando no sea posible por una u otra razón recibir a Cristo en forma sacramental, o en cualquier momento en que uno desee ardientemente recibir a Jesús, se le puede recibir espiritualmente, pronunciando la siguiente fórmula con fervor, demostrándole a Jesús el deseo sincero de estar con Él. Con la comunión espiritual, Jesús nos dará las gracias que necesitemos en ese momento para ser fieles a nuestra misión de ser testigos del Amor de Dios ante todos los hombres.

Creo Señor mío que éstas realmente presente en el Santísimo Sacramento del altar.
Te amo sobre todas las cosas y deseo ardientemente recibirte dentro de mi alma; pero, no pudiendo hacerlo ahora sacramentalmente, ven al menos espiritualmente a mi corazón.
Y como si te hubiese recibido, me abrazo y me uno todo a Ti;
Oh Señor, no permitas que me separe de Ti.

Perdonar setenta veces siete.


Mateo 18, 21-19,1


En aquel tiempo, acercándose Pedro a Jesús, le preguntó: Señor, si mi hermano me ofende, ¿cuántas veces lo tengo que perdonar? ¿Hasta siete veces? Jesús le contesta: No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete. Y les propuso esta parábola: Se parece el Reino de los Cielos a un rey que quiso ajustar las cuentas con sus empleados. Al empezar a ajustarlas, le presentaron uno que debía diez mil talentos. Como no tenía con qué pagar, el señor mandó que lo vendieran a él con su mujer y sus hijos y todas sus posesiones, y que pagara así. El empleado, arrojándose a sus pies, le suplicaba diciendo: Ten paciencia conmigo y te lo pagaré todo. El señor tuvo lástima de aquel empleado y lo dejó marchar, perdonándole la deuda. Pero al salir, el empleado aquel encontró a uno de sus compañeros que le debía cien denarios, y, agarrándolo, lo estrangulaba diciendo: Págame lo que me debes. El compañero, arrojándose a sus pies, le rogaba diciendo: Ten paciencia conmigo y te lo pagaré. Pero él se negó y fue y lo metió en la cárcel hasta que pagara lo que debía. Sus compañeros, al ver lo ocurrido, quedaron consternados y fueron a contarle a su señor todo lo sucedido. Entonces el señor lo llamó y le dijo: ¡Siervo malvado! Toda aquella deuda te la perdoné porque me lo pediste. ¿No debías tú también tener compasión de tu compañero, como yo tuve compasión de ti? Y el señor, indignado, lo entregó a los verdugos hasta que pagara toda la deuda. Lo mismo hará con vosotros mi Padre del cielo, si cada cual no perdona de corazón a su hermano. Cuando acabó Jesús estos discursos, partió de Galilea y vino a la región de Judea, al otro lado del Jordán.

miércoles, 13 de agosto de 2008

La corrección fraterna.



Mateo 18, 15-20

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: Si tu hermano peca, repréndelo a solas entre los dos. Si te hace caso, has salvado a tu hermano. Si no te hace caso, llama a otro o a otros dos, para que todo el asunto quede confirmado por boca de dos o tres testigos. Si no les hace caso, díselo a la comunidad, y si no hace caso ni siquiera a la comunidad, considéralo como un pagano o un publicano. Os aseguro que todo lo que atéis en la tierra quedará atado en el cielo, y todo lo que desatéis en la tierra quedará desatado en el cielo. Os aseguro, además, que si dos de vosotros se ponen de acuerdo en la tierra para pedir algo, se lo dará mi Padre del cielo. Porque donde dos o tres están reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.


Reflexión:


En pocas líneas, Jesús presenta tres cuestiones muy importantes. La primera podría llamarse “la defensa de la verdad”, porque es una invitación a todos los cristianos a defender los principios de la moral. Con frecuencia se muestran comportamientos equivocados (por ejemplo, en materia económica, sexual, etc.) y se presentan como si fueran conductas “normales” o “aceptables”. Sin embargo, Jesús nos pide que demos a conocer la verdad, con claridad y respeto, porque nos importan los demás y queremos que también se salven. El Catecismo es una valiosa ayuda para eso, porque nos da los criterios muy precisos.

Cuando se corrija, hemos de procurar usar de una gran bondad, mansedumbre y miramiento, y de un hondo sentido de la justicia y la equidad.

Si somos corregidos alguna vez –pues también nosotros estamos sometidos a autoridad–, no nos rebelemos ni tomemos a mal la corrección, sino con buen ánimo, con humildad y sencillez, según las palabras del autor sagrado: “Hijo mío, no menosprecies la corrección del Señor y no te abatas cuando seas por Él reprendido; porque el Señor reprende a los que ama, y castiga a todo el que por hijo acoge” (Hb 12, 5-6; Prov 3, 11-12).


La segunda idea se refiere al gran poder que dio el Señor a los apóstoles. Ellos y sus sucesores (el Papa y los obispos, auxiliados por los sacerdotes) tienen la misión de procurar que los hombres se desaten del pecado. La manera de hacerlo es a través de la predicación y, sobre todo, por el sacramento de la Penitencia, donde pueden realmente perdonar los pecados en nombre de Dios.

El último tema nos dice que Jesús promete estar con aquellos que le invocan a través de la oración, y que las peticiones serán más eficaces si entre varias personas suplican a Dios en nombre de su Hijo Jesucristo.