martes, 30 de diciembre de 2008

¿Qué deseo en un año nuevo?


El año que inicia querría tener más energías, más entusiasmo, más convicción, para enseñar a los otros lo que para mí es el tesoro verdadero: mi fe católica. Enseñarla, sobre todo, con mi vida. Querría ser, en ese sentido, más coherente, más bueno, más abierto, más disponible, más cercano. Especialmente cuando me encuentre con un pobre, con un enfermo, con una persona triste o desesperada, con quien llora porque sabe lo que muchos no se atreven a reconocer: que ha pecado. Porque sólo cuando me pongo ante mis faltas con honestidad clara y completa, descubro mi miseria y comprendo la de los otros. Y porque cuando reconozco mi miseria y la ajena puedo entender que necesitamos al único que puede limpiarnos con su palabra llena de perdón y de esperanza: Dios. ¿Qué deseo en un año nuevo? Quizá deseo demasiado. Quizá he soñado despierto. Quizá me he dejado llevar por una emoción inconsistente. Mientras, el reloj sigue su marcha, y, sin saberlo, me dice: este año será un poco distinto si te abres a Dios, si rompes con tu egoísmo, si empiezas a vivir no para ti mismo, sino para tantos corazones que encontrarás en los mil cruces de camino de este año que está iniciando...

sábado, 27 de diciembre de 2008

LA ORACIÓN.


44,4. El valor de la oración es muy grande. Con ella trabajamos más que nadie en favor del prójimo: convertimos más pecadores que los sacerdotes, curamos más enfermos que los médicos, defendemos a la Patria mejor que los mismos soldados; porque nuestras oraciones hacen que Dios ayude a los soldados, a los médicos y a los sacerdotes para que consigan lo que pretenden.
No hay que confundir la oración cristiana con el zen o el yoga . Hoy están de moda las prácticas de meditación oriental como el zen y el yoga ; pero estas prácticas implican riesgos para los católicos. Por eso el Vaticano ha publicado un documento alertando a los católicos, porque el zen y el yoga degradan las oraciones cristianas y pueden degenerar en un culto al cuerpo . También el Papa alerta a los que se abren a las religiones orientales en técnicas de meditación y ascesis.

44,5. Ten la costumbre de acudir a Dios en todas tus penas y alegrías.
En tus penas para encontrar consuelo y ayuda; en tus alegrías para dar gracias y pedir que se prolonguen.
De suyo, la oración se hace a Dios ; pero muchas veces tomamos a la Virgen o a los Santos como mediadores. Lo mismo que nos valemos de los secretarios de los grandes personajes. Dios escucha a la Virgen y a los Santos mejor que a nosotros, porque ellos lo merecen más.
Dios conoce nuestras necesidades y las remedia muchas veces sin que se lo pidamos.
Pero de ordinario quiere que acudamos a él, porque con la oración practicamos muchas virtudes: adoración, amor, confianza, humildad, agradecimiento, conformidad, etc.
«La eficacia de la oración y su necesidad no es por el influjo que ejerce en Dios, sino en el que ora.
Dios está siempre dispuesto a colmarnos de gracias: nosotros, en cambio, no siempre estamos dispuestos a recibirlas; la oración nos hace aptos para ello».
Nunca debo cansarme de pedir a Dios lo que necesito.
No es que Dios desconozca mis necesidades. Pero quiere que acuda a él.
Si no me lo concede, será porque no se lo pido bien, porque no me lo merezco o porque no me conviene.
En ese caso, me dará otra cosa; pero la oración que sube al cielo nunca vuelve vacía.
Como una madre que cuando un niño le pide un cuchillo con el que se puede cortar, no se lo da; pero le da un juguete.
Y en caso de que en los planes de Dios esté dejarnos una cruz, nos dará fuerzas para llevarla. Dijo San Agustín : «Señor, dame fuerzas para lo que me pides, y pide lo que quieras».
En nuestras peticiones se sobreentiende siempre la condición de si es bueno para la salvación eterna .

Hay una cosa que ciertamente Dios está deseando concedérnosla en cuanto se la pidamos. Es la fuerza interna necesaria para vencer las tentaciones del pecado. Sobre todo, si lo pedimos mucho y bien, Dios nos concederá la salvación eterna de nuestra alma.

Cuando se piden cosas absolutamente buenas para uno mismo, si se piden bien, la eficacia de la oración es infalible.

Aunque a veces Dios modifica la petición en cuanto a las circunstancias, tiempo, etc.

Si es para otro, puede ser que éste rechace la gracia: conversión de un pecador. Dios nos exige un mínimo de buena voluntad. Él lo pone casi todo ; pero hay un casi nada , que depende de nosotros.

Una bonita oración podría ser:

Señor dame:

-la decisión para cambiar aquellas cosas que yo puedo cambiar;

-la paciencia para aceptar las cosas que yo no puedo cambiar;

-y la inteligencia para distinguir una cosa de otra .

6. Pero la vida de la gracia, además de respirar, necesita -lo mismo que la vida natural- alimentarse .

Dios también nos ha dado un alimento para la vida sobrenatural de la gracia. Ese alimento es la Sagrada Comunión, el verdadero Cuerpo del mismo Jesucristo bajo la apariencia de pan, que se guarda en el sagrario y es la Sagrada Eucaristía.

Es el recuerdo que Jesucristo nos dejó antes de subir al cielo.

Él se iba, pero al mismo tiempo quiso quedarse con nosotros, hasta el fin de los siglos, en el sagrario.
Del libro "Para salvarte" del P. Jorge Loring.

lunes, 22 de diciembre de 2008

El momento más importante de la historia de la humanidad.


Palabras del Papa Benedicto XVI al final de la audiencia del miércoles pasado:
La contemplación del Niño Dios en el pesebre nos hace pensar en los niños pobres, en los que, concebidos, son rechazados o, apenas nacidos, no tienen medios para sobrevivir. Descubramos los auténticos valores de la Navidad, dejando de lado todo lo que ensombrece su genuino significado. En estos días santos, los cristianos no conmemoramos el surgir de un gran personaje, y menos aún el comienzo de una nueva estación. La Navidad recuerda un hecho fundamental: en la oscuridad de la noche de Belén se hizo una gran luz. El Creador del universo se encarnó uniéndose indisolublemente a la naturaleza humana y, sin dejar de ser realmente Dios de Dios y luz de luz, se hizo al mismo tiempo verdadero hombre. El Verbo encarnado es una Persona que se interesa por cada persona, es el Hijo de Dios vivo, que se hizo pequeño para vencer nuestra soberbia y hacernos auténticamente libres, libres para amarlo.

sábado, 20 de diciembre de 2008

El "SÍ" de María.




Lucas 1, 26-38

Al sexto mes fue enviado por Dios el ángel Gabriel a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la casa de David; el nombre de la virgen era María. Y entrando, le dijo: «Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo». Ella se conturbó por estas palabras, y discurría qué significaría aquel saludo. El ángel le dijo: «No temas, María, porque has hallado gracia delante de Dios; vas a concebir en el seno y vas a dar a luz un hijo, a quien pondrás por nombre Jesús.El será grande y será llamado Hijo del Altísimo, y el Señor Dios le dará el trono de David, su padre; reinará sobre la casa de Jacob por los siglos y su reino no tendrá fin». María respondió al ángel: «¿Cómo será esto, puesto que no conozco varón?» El ángel le respondió: «El Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el que ha de nacer será santo y será llamado Hijo de Dios. Mira, también Isabel, tu pariente, ha concebido un hijo en su vejez, y este es ya el sexto mes de aquella que llamaban estéril, porque ninguna cosa es imposible para Dios». Dijo María: «He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra». Y el ángel dejándola se fue.

Reflexión:
Cuando pensamos en el “Sí” de María a la propuesta de Dios, lo podemos imaginar en un ambiente casi de novela “romántica”, y olvidar que con ese “Sí”, toda su vida quedó comprometida. La respuesta que ella dio no era algo espontáneo o “lógico”. María dirá que sí, más por confianza y fe, que por conocimiento. Ella apenas podía entender lo que le había sido explicado... y sin embargo, dice que “Sí”. Además, la fe de María será puesta a prueba cada día. Ella quedará encinta. No sabe bien cómo, pero lo cierto es que su corazón está inundado por una luz especial. Aunque su querido José dude, ella vive inmersa en el misterio sin pedir pruebas, vive unida al misterio más radical que existe: Dios. Él sabrá encontrar las soluciones a todos los problemas, pero hacía falta fe, hacía falta abandono total a su voluntad.

María se dejó guiar por la fe. Ésta la llevó a creer a pesar que parecía imposible lo anunciado. El Misterio se encarnó en ella de la manera más radical que se podía imaginar.

Sin certezas humanas, ella supo acoger confiadamente la palabra de Dios. María también supo esperar, ¿cómo vivió María aquellos meses, y las últimas semanas en la espera de su Hijo? Sólo por medio de la oración y de la unión con Dios podemos hacernos una pálida idea de lo que ella vivió en su interior. También María vivió con intensidad ese acontecimiento que transformó toda su existencia de manera radical. Ella dijo “Sí” y engendró físicamente al Hijo de Dios, al que ya había concebido desde la fe. Estas son experiencias que contrastan con nuestro mundo materialista, especialmente en la cercanía de las fiestas de Navidad. Por ello, como cristianos, ¿cómo no centrar más nuestra vida al contemplar este Misterio inefable? ¿Cómo no dar el anuncio de la alegría de la Navidad a todos los que no han experimentado ese Dios-Amor?

No olvidemos que un día ese Dios creció en el seno de María, y también puede crecer hoy en nuestros corazones, si por la fe creemos, y si en la espera sabemos dar sentido a toda nuestra vida mirando con valor al futuro.

jueves, 18 de diciembre de 2008

"Las otras navidades"










Millones de personas viven solas y sienten que no tienen a nadie.



Sin embargo, DIOS te dice: No tengas miedo, YO estoy contigo.



Isaías 41: Escucha, yo te elegí y no te rechacé. No temas, porque yo estoy contigo. No temas, porque yo soy tú Dios; yo te fortalezco y te ayudo, te sostengo con mi mano victoriosa. No tengas miedo, yo te ayudo.



Isaías 49: Sión dice:"El señor me abandonó, se ha olvidado de mí". ¿Pero acaso se olvida una madre de su criatura? ¿No se compadece del hijo de sus entrañas? ¡Pero aunque ella se olvide, yo no te olvidaré! En las palmas de mis manos te llevo tatuada.



Romanos 8: ¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿La tribulación?, ¿la angustia?, ¿la persecución?, ¿el hambre?, ¿la desnudez?, ¿los peligros?, ¿la espada?. En todo esto salimos vencedores gracias a Aquel que nos amó. Ni la muerte, ni la vida, ni lo presente, ni lo futuro, ni la altura, ni la profundidad, ni otra criatura alguna podrá separarnos del amor de Dios manifestado en Cristo Jesús.



Mateo 28: Yo estoy con vosotros, todos los dias, hasta el fin del mundo.

domingo, 14 de diciembre de 2008

¿Cómo es tu oración?



A VECES, EN LA ORACIÓN, COMETEMOS EL ERROR DEL GALLO...

"... Aquel gallo creía que era la potencia y belleza de su canto quien hacía despertar al Sol cada mañana. Y que si, por desgracia, un día dejase de cantar... el Sol ya no saldría.
Pero la realidad era mucho más bella de lo que el gallo suponía.
Porque resulta que era el Sol el que con los primeros rayos de cada amanecer, despertaba al tal gallo cada día..."

Sigamos haciendo camino en este Adviento, fortalezcamos la oración y que se oiga más
seguido "¡Ven Señor Jesús!"

En la oración hallaremos todo y que quien toma la iniciativa siempre, es Dios.

miércoles, 10 de diciembre de 2008

El bebé de Alison.






Derecho a Vivir, SÍ a la Vida, SÍ a la Mujer, NO al aborto.
La entereza y el coraje de una Mujer por su hijo.
¿Tendrá esta Mujer, escusas, supuestos y razones si se agarrase a lo que la sociedad actual le ofrece: Relativismo, laicismo, materialismo y egoismo...para abortar...sin embargo no lo ha hecho?...Porque la VIDA es SAGRADA un DON de DIOS.