jueves, 29 de septiembre de 2011

Una abortista camino de los altares.





Dorothy Day nació en Brooklyn en 1897 y creció en Chicago, en el seno de una familia protestante. Durante su juventud ejerció como periodista. Mujer activa y socialmente comprometida, sus causas en aquel entonces eran el amor libre y el control de la natalidad, siendo una declarada abortista. Muy joven se quedó embarazada y abortó a su hijo.


Más tarde, en 1926, tuvo una niña. Aunque el padre de su hija era un ateo convencido, Dorothy decidió bautizarla como católica, pues ya entonces se había producido un cambio radical en su alma y su acercamiento a la Iglesia Católica era inminente.


Dorothy halló en la Iglesia un lugar donde desarrollar su compromiso social a favor de los necesitados. Aquí encontró las puertas abiertas para los débiles, los pobres y los inmigrantes. Siguiendo este proceso de conversión, poco después, se separa de su amante y se bautiza.


Funda el periódico "The Catholic Worker", que lanzó su primer ejemplar el 1 de mayo de 1933, con informaciones sobre huelgas, paro, trabajo infantil, los salarios ínfimos de los negros, y otras causas sociales. Con el tiempo, lo que nació como un medio de comunicación, se convierte en un movimiento para ayudar a los más necesitados y es así como se comienzan a construir casas de hospitalidad para pobres e inmigrantes. Tres años después, ya se habían construido 33 casas en todo el país.


Dorothy Day murió en 1980, a los 83 años, después de una fructífera vida llena de pobreza voluntaria. El periódico "The Catholic Worker" continúa en circulación y sigue costando el mismo precio que cuando fue lanzado: un centavo de dólar.


En 1996 fue reconocida como Sierva de Dios y actualmente está abierto su proceso de beatificación.


El fallecido Arzobispo de Nueva York, Cardenal John O'Connor, declaró en una ocasión que "la beatificación de Dorothy Day podría recordar a muchas mujeres de hoy lo grande que es la misericordia de Dios, incluso cuando somos capaces de cometer un acto criminal y abominable como el aborto de un hijo. Ella supo bien lo que es estar al margen de la fe y lo que es después descubrir el camino correcto y vivir en plena coherencia con la exigencia de la fe católica".




Esta fotografía pertenece al cartel de la película “Entertaining Engels”, sobre la vida de Dorothy Day. El título de la película, hace referencia a su costumbre de tratar a todos sus huéspedes, ricos o mendigos, como si fueran ángeles.

miércoles, 28 de septiembre de 2011

Mártires de nuestro tiempo.


Por favor, no os perdáis este vídeo. Es el último arresto sufrido por Linda Gibbons, la única mujer de la que puede decirse que durante los últimos 14 años ha estado 75 meses en la cárcel, más de seis años en total, por causa del aborto.

Es curioso, pero los abortistas siempre utilizan el demagógico argumento de que la legalización del aborto es necesaria para evitar que las mujeres “obligadas” a abortar acaben en la cárcel.

Linda tiene más de 60 años y su delito es pasearse pacíficamente delante de un abortorio con un cartel en el que un bebé pregunta: “¿Por qué, mamá? Si tengo mucho amor que dar”.

Para arrestar a esta peligrosa delincuente se ven en el vídeo más de nueve policías uniformados, además de tres coches patrulla. Y no olvidemos que durante ese tiempo, varios ‘doctores’ están asesinando niños dentro de ese mismo edificio y lucrándose con ello…

lunes, 26 de septiembre de 2011

CREER SIN VER


El tema de la FE, que si ésta no se alimenta, acaba enfermando hasta morir. Que hay que cuidarla, mimarla, porque si le damos descanso, corremos el riesgo de dormirnos y que nos sea robada sin darnos cuenta. No olvidemos que es un regalo que Dios nos ha dado para hacerlo crecer, y para ello necesita nuestro “trabajo de mantenimiento”

«Entrad por la entrada estrecha; porque ancha es la entrada y espacioso el camino que lleva a la perdición, y son muchos los que entran por ella; mas ¡qué estrecha la entrada y qué angosto el camino que lleva a la Vida!; y poco son los que lo encuentran". (Mt.7,13)
Hay que estar atentos, para saber reconocer los signos .No es fácil hallar sus pistas. Son detalles, símbolos que hay que saber interpretar. A los que se descuidan, le pasan fácilmente desapercibidos. Siempre existe el peligro de perderse, y entonces hay que corregir la ruta y desandar lo andado... Elegir la vía estrecha un día tras otro, ¡cuánta incomprensión nos causa! Y qué difícil resulta la mayoría de veces.

En la sociedad en la que vivimos, donde la corriente arrastra con gran fuerza en dirección opuesta, esforzarse por recorrer este camino parece cosa de pocos. La alternativa es la opción mayoritaria: la que promete el gozo de placeres, el triunfo humano, el poseer y el aparecer. Algunos no resisten; entrando sin percatarse, en un mundo hedonista y de engaño.

Aunque no lo sintamos, aunque nos encontremos en el desaliento y en la oscuridad, Jesús no deja de asistirnos en la elección más difícil. No nos abandona jamás. ¡Quietos! ¡Volved a leerlo! ¡No nos abandona jamás!”
Sufrir en silencio la injusticia, saber perdonar y no juzgar nunca; devolver bien por mal; vivir con generosidad, ayudando siempre a quienes nos necesitan y desprendido de las cosas.

Nos resultará casi imposible avanzar en este camino si no miramos a Jesús, si no sabemos descansar en Él, cuando sintamos nuestra flaqueza. Si no alimentamos nuestra fe, con una vida de oración, de piedad, de vida sacramental, de renuncia y ofrecimiento, iremos dejando que ella se muera. ¿Tiraremos por la borda uno de los regalos más grande que Dios concede a un alma?

Si con fe experimentamos las noches oscuras, la desorientación en el camino y las caídas. ¿Qué haremos sin ella? ¿ A dónde iremos? …

Como los apóstoles diremos “Señor, tú solo tienes palabras de vida eterna”
¡Alabado sea Jesucristo!

lunes, 19 de septiembre de 2011

El terrible crimen de una mujer que salva vidas

 


"No es demasiado tarde; aún podéis cambiar de opinión. Dios os ama". Pronunciar estas palabras le ha costado a Mary Wagner la cárcel.


Su crimen es terrible: ha sido acusada del 'uso y disfrute ilegal' de las instalaciones de una clínica abortista. Y es que esa es su ocupación, ir a los abortorios y repartir a las mujeres que están esperando para abortar una rosa blanca junto a una tarjeta donde dice: "Fuiste hecha para amar y ser amada. Tu bondad es más grande que las dificultades. Las circunstancias en la vida cambian. Una nueva vida, aunque sea diminuta, promete un gozo irrepetible. ¡Hay esperanza!".


Merece la pena conocer la historia de esta gran mujer. Podéis leerla aquí.

viernes, 9 de septiembre de 2011

No tengáis miedo a la cruz. Pensamientos de Juan Pablo II:





Pedid a Dios la gracia de poder llevar vuestra cruz. Nuestra vida está amenazada por múltiples peligros; muchos de nuestros planes fracasan. No son pocos los hombres - incluso en vuestro país- que en ese caso dejan de encontrar sentido a la vida.
La cruz es también el camino. Cristo afirmó: «Si alguno quiere venir en pos de Mí... tome su cruz cada día, y sígame.» La cruz es, pues, el sendero de la vida de cada día. Es, en cierta manera, la compañera de nuestra vida. ¡De cuántas maneras la experiencia de tomar la cruz de cada día se nos presenta a cada uno de nosotros! Se la puede llamar de varios modos y con nombres diversos. Con frecuencia, el hombre se estremece y no quiere pronunciar este nombre: la cruz. Busca otras expresiones, otros apelativos.
No tengáis miedo a la cruz de Cristo. La cruz es el árbol de la vida. Es la fuente de toda alegría y de toda paz. Fue el único modo por el que Jesús alcanzó la resurrección y el triunfo. Es el único modo por el que nosotros participamos en su vida, ahora y para siempre.
Ante la cruz, puede haber dos posibles actitudes, ambas peligrosas. La primera consiste en tratar de ver en la cruz lo que tiene de oprimente y penoso hasta el punto de deleitarse en el dolor y en el sufrimiento como si tuviesen valor en sí mismos. La segunda, es la de quien, tal vez por reacción contra la precedente, rechaza la cruz y sucumbe a la mística del hedonismo o de la gloria, del placer o del poder. Un gran autor espiritual, Fulton J. Sheen, hablaba, a este respecto, de aquellos que se adhieren a una cruz sin Cristo, en oposición a quienes parecen querer un Cristo sin cruz. Ahora bien, el cristianismo sabe que el Redentor del hombre es un Cristo en la cruz y, por tanto, ¡sólo es redentora la cruz con Cristo!
En el centro de vuestra vida actual está la cruz. Muchos huyen de ella. Pero quien pretende escapar de la cruz no encuentra la verdadera alegría. Los jóvenes no pueden ser fuertes ni los adultos permanecer fieles si no han aprendido a aceptar una cruz. A vosotros, queridos enfermos, os ha sido puesta sobre los hombros. Nadie os ha preguntado si la queréis. Enseñadnos a nosotros, los sanos, a aceptar a su debido tiempo y a cargar valientemente con ella, cada cual a su modo. Es siempre una parte de la cruz de Cristo. Lo mismo que Simón de Cirene, también nosotros hemos de cargarla con Él un trecho del camino.

Hay que aprender a medir los problemas del mundo, y sobre todo los problemas del hombre, con el metro de la cruz y de la resurrección de Cristo.

La cruz ha venido a ser para nosotros la cátedra suprema de la verdad de Dios y del hombre. Todos debemos ser alumnos de esta cátedra.

martes, 6 de septiembre de 2011

Médico español explica por qué está dispuesto a perder empleo antes que practicar abortos

Dr. Esteban Rodríguez (foto ACI Prensa)
ROMA, 02 Sep. 11 / 08:04 am (ACI)

Esteban Rodríguez Martín se convirtió en el año 2008 en el primer ginecólogo español en acudir a los tribunales para defender su objeción de conciencia ante el 
aborto. Tres años después, no se arrepiente de su "no rotundo" a practicar abortos aunque deba pagar un alto precio profesional.

En una entrevista concedida a ACIPrensa desde Roma, donde asiste a un congreso internacional, Rodríguez Martín afirmó que ha debido limitar su trabajo en el Hospital Público Punta de Europa en Algeciras, Andalucía (España), a asistir partos y atender a mujeres con embarazos avanzados, tras oponerse a practicar pruebas de diagnóstico prenatal usadas por muchas mujeres para decidir abortar a sus hijos si, por ejemplo, presentan Síndrome de Down.
"Cuando mejor diagnóstico prenatal se hace, más abortos se consiguen", y "como médico mi misión es proteger la vida", explicó Rodríguez a quien sus superiores le negaron el pedido de relevarlo de las pruebas de diagnóstico.

"No me quedó más remedio de que un juez arbitrase en el conflicto para la defensa de un derecho fundamental como es la libertad de conciencia y de razonamiento, que es la base de un régimen democrático, porque si no sería vivir en una dictadura, o en una tiranía", explicó.

"¿Tengo que estar fuera, tendré que abandonar la profesión si no me dan la razón los tribunales? Dios lo dirá, pero muchas veces la verdad se demuestra con el martirio. Y ahí estamos los obstetras católicos, en la coherencia ética, porque somos los encargados de custodiar la vida en sus inicios, y esa es nuestra misión en la sociedad", indicó.

El médico señaló a ACI Prensa que la objeción no afecta solo a la conciencia, sino a la ciencia, porque en todo aborto ocurren "hechos científicos: hay un ser humano que muere, hay otro ser humano que mata, y hay una mujer que sufre las consecuencias, y un padre del que no se habla. Pero el ser humano que mata no es la mujer, sino el médico, y eso va en contra de la esencia de la medicina, por tanto el argumento es estrictamente científico".

Rodríguez denunció que los intereses "son tan altos que la sociedad científica no está dispuesta a reconocer estos hechos científicos, y al obstetra no le queda otro remedio que alegar motivo de conciencia, pero las razones son éticas y son científicas, no solo religiosas".

"No quiero ser cómplice, no quiero ser una herramienta, no quiero que se utilicen mis conocimientos técnicos para favorecer una ideología, para favorecer una cultura pro eutanásica, para favorecer los intereses comerciales, políticos e ideológicos de personas que tienen una intención que es contraria a la dignidad del hombre, a la dignidad humana, toralmente carente de ética".

Para Rodríguez Martín, un obstetra católico "debe recobrar el valor de oponerse a los atentados contra la vida, de ser signo de contradicción, de llamar a las cosa por su nombre, al mal, mal, al bien, bien, al pecado, pecado, y a la gracia, gracia".

lunes, 5 de septiembre de 2011

“!Ven y sé mi luz!”


Hoy se celebra el decimocuarto aniversario de la muerte de Madre Teresa de Calcuta.

Toda la vida y el trabajo de Madre Teresa fue un testimonio de la alegría de amar, de la grandeza y de la dignidad de cada persona humana, del valor de las cosas pequeñas hechas con fidelidad y amor, y del valor incomparable de la amistad con Dios.
Pero, existía otro lado heroico de esta mujer que salió a la luz solo después de su muerte. Oculta a todas las miradas, oculta incluso a los más cercanos a ella, su vida interior estuvo marcada por la experiencia de un profundo, doloroso y constante sentimiento de separación de Dios, incluso de sentirse rechazada por Él, unido a un deseo cada vez mayor de su amor. Ella misma llamó “oscuridad” a su experiencia interior.

La “dolorosa noche” de su alma, que comenzó más o menos cuando dio inicio a su trabajo con los pobres y continuó hasta el final de su vida, condujo a Madre Teresa a una siempre más profunda unión con Dios. Mediante la oscuridad, ella participó de la sed de Jesús (el doloroso y ardiente deseo de amor de Jesús) y compartió la desolación interior de los pobres.

Su respuesta a la llamada de Jesús, “Ven y sé mi luz”, hizo de ella una Misionera de la Caridad, una “madre para los pobres”, un símbolo de compasión para el mundo y un testigo viviente de la sed de amor de Dios.

(Extracto de la reseña biográfica de Madre Teresa de Calcuta en la página de la Santa Sede).

jueves, 1 de septiembre de 2011

La confesión es necesaria.

La Iglesia Católica manda confesar y comulgar al menos una vez por año, bajo pena de cometer pecado grave si no lo hacemos.
Y es que la confesión es necesaria para nuestra salvación y para perdonarnos los pecados mortales, porque si no, terminamos siendo como los protestantes, que dicen que se confiesan directamente con Dios.
Pero no es ese el mandato de Jesús, que ha dejado su poder de perdonar pecados a los sacerdotes católicos, que actúan en persona de Cristo y absuelven con el poder de Cristo.
¡Cuántos hoy se acercan a comulgar estando en pecado mortal! Hay que recordar que para comulgar se debe estar en gracia de Dios, porque la Comunión es un sacramento de vivos, y si lo recibe un muerto, comete pecado grave de sacrilegio, ya que el alma en pecado grave o mortal, como lo dice la misma palabra, está muerta.
Si tenemos la desgracia de cometer un pecado grave, entonces tenemos que pedir perdón a Dios y hacer el propósito de ir a confesarnos con el sacerdote cuanto antes, y mientras tanto, hasta que no nos confesemos, no podemos recibir la Eucaristía.
Hoy en muchas partes la confesión está desapareciendo porque muchos sacerdotes creen que ya nada es pecado y no confiesan más o dan absolución colectiva.
Busquemos un buen sacerdote y vayamos a confesarnos con él, y sería bueno también que le tengamos como director espiritual, para que nos dé buenos consejos y nos ilumine en el camino de la vida.
Pero sepamos que todos los sacerdotes tienen el poder de perdonar los pecados, y aunque el sacerdote no sea un ejemplo, igual vale su absolución y nos perdona en nombre de Dios.
Cada vez que nos vamos a confesar recibimos la Misericordia de Dios en abundancia sobre nuestra alma, tanto más abundante cuanto mejor es nuestra disposición de alma.
Hagamos caso a la Santísima Virgen que nos aconseja confesarnos al menos una vez al mes, porque si bien hay solo obligación de confesar los pecados graves, también podemos confesar los pecados leves o imperfecciones, si es que gracias a Dios no cometemos pecados graves.