miércoles, 29 de febrero de 2012

Sin terapia ni medicina, niña de 3 años supera isquemia cerebral por intercesión de futura santa española

ROMA, 29 Feb. 12 (ACI) .- En octubre próximo, los españoles celebrarán la canonización de una nueva santa: la religiosa catalana Carmen Sallés y Barangueras, quien subirá a los altares por su intercesión en la asombrosa curación total de una niña brasileña que sufrió una isquemia cerebral aguda.

El milagro ocurrió en Sao Paulo (Brasil) en año 1999 cuando la pequeña Maria Isabel Gomes de Melo Gardelli, de solo tres años de edad sufrió una isquemia cerebral aguda que la dejó paralizada, con el rostro deformado y sin esperanzas de recuperación.

De padres médicos, la niña fue enviada a su casa sin tratamiento ni medicinas, esperando un fatal desenlace. Fue entonces que tanto su familia, como sus compañeros del colegio María Inmaculada de Sao Paulo, iniciaron una Novena de oración a la Madre Carmen Sallés.

La Postuladora de la Causa de Canonización, Madre María Asunción Valls Salip, explicó en una entrevista concedida a ACI Prensa que en "el quinto día de la Novena, fue cuando se curó…la oración de los niños tiene mucha fuerza".

Los médicos habían descartado una curación completa. Aún si hubiera recibido años de terapia y tratamientos, los médicos dejaron claro que tendría riesgo alto de epilepsia y otros síntomas secundarios".

A lo largo de su vida, la joven pasó por el diagnostico de 27 médicos y "realmente no ha quedado absolutamente ninguna secuela", explica la Madre Valls. Ahora María Isabel tiene 15 años, y por su belleza hasta ha recibido ofertas para trabajar como modelo.

"Es una alumna brillante, con 8 y medio de nota media en todos sus estudios, con un carácter alegre, solidario, una gran capacidad de comprensión, es decir, es una alumna brillante humanamente e intelectualmente", y "claro, no puede caber duda del milagro", explica la postuladora.

Una resonancia magnética reciente demuestra que en el cerebro de la joven está aún la cicatriz de la isquemia y nadie puede negar que sufrió este severo ataque cerebral, según explica la religiosa.

Futura santa
Carmen Sallés, vivió entre 1848 y 1911, en plena revolución industrial. Inspirada por la Virgen María dedicó su vida a la promoción de la mujer mediante la educación de las niñas y fundó las Concepcionistas Misioneras de la Enseñanza.

"Un obispo de Astorga que había conocido personalmente a la Madre Carmen decía en una carta suya: ‘Muy buenas, muy santas tienen que ser las concepcionistas para ser dignas de esta madre’. Entonces la canonización para nosotras pues es como un reto, un desafío de tratar de acercarnos un poco más a ella", agregó la postuladora.

La Beata Carmen Sallés ascenderá a los altares el próximo 21 de octubre de 2012

Carmen Sallés fue una pionera en su tiempo, porque aportó a la Iglesia un mensaje de igualdad entre el hombre y la mujer sin olvidar que "todos tienen que conocer bien la autenticidad y el valor complementario de los dos sexos".

Su carisma era misionero y de promoción de la mujer entendiendo la enseñanza como una elevación de la dignidad.

"El objetivo era que la mujer pudiera intervenir en la sociedad dignamente tanto en la familia, como también en la sociedad civil y por supuesto, dentro de la Iglesia". La Beata "fue una promotora de la capacidad de la mujer, incluso dentro de la Iglesia ella tenía su palabra que decir, y la aprobación por parte de Roma de la Congregación fue una dinamización de algo que se discutía", porque "había veces que algunos barones no lo comprendían dentro de la misma Iglesia", pero ella "quería llegar a todo lo que se pudiera llegar sin traspasar los límites de los sensato, lo correcto, lo adecuado… siempre dentro de la Iglesia".

Carmen Sallés "conoció a la mujer prostituta y delincuente, y se preguntó que habría sido de ellas si hubiera tenido una formación adecuada. Sobre todo en un momento en el que la mujer en la sociedad tenía muy pocas posibilidades de trabajo. Entonces, la inspiración le vino de mirar a María Inmaculada: María, modelo de mujer, prevenida por el amor de Dios desde el primer momento".

El 15 de marzo de 1998, Carmen Sallés fue beatificada por el Papa Juan Pablo II.

El milagro entonces fue la curación de una religiosa de su misma congregación que sufría de una espondilitis tuberculosa.

"Tenía mal las vértebras de la espalda, algunas estaban ya absolutamente destruidas, y durante la novena a madre Carmen, el último día, sintió como si una mano suave le pasara por la espalda. Así lo explicaba ella. Se le cayó el Rosario, se agachó, y se dio cuenta de que antes no podía hacer ese movimiento. Le habían crecido vértebras nuevas como las de un niño. Claro, el milagro era muy evidente", explicó la Madre Valls.

Ahora, a la espera de que llegue el día de la Canonización de su fundadora, la religiosas Concepcionistas Misioneras de la Enseñanza preparan la celebración bajo el lema que tantas veces repitió en vida la Beata: "Adelante, siempre adelante, Dios proveerá".

martes, 28 de febrero de 2012

Dios provee.

En uno de sus viajes, San Martín de Tours cayó en las manos de salteadores. Los bandidos lo despojaron; iban a matarlo cuando, súbitamente, tocados por la gracia del arrepentimiento o llevados por un pavor misterioso, le soltaron contra toda esperanza. Se le preguntó más tarde al ilustre obispo si, en ese peligro inminente, no había sentido algún miedo. “Ninguno –respondió- yo sabía que la intervención divina era tanto más próxima cuanto más distantes los socorros humanos”.


(De "El Libro de la Confianza", P. Raymond de Thomas de Saint Laurent)


Comentario:

Este ejemplo de San Martín de Tours nos debe servir para que cuando nos fallen las ayudas humanas y los recursos materiales, pongamos toda nuestra esperanza en Dios y su Providencia. Porque Dios lo puede todo, y Él sabía que nosotros íbamos a pasar por ese momento tan difícil. Y desde toda eternidad Él ha preparado la solución, el socorro oportuno. Si confiamos en Él, entonces veremos maravillas, y seremos como los niños de pocos meses, que sólo tienen que abrir la boca para que la madre los alimente. Así también nosotros, en medio de la prueba, abramos la boca para que la Providencia divina nos colme con sus gracias, que da a manos llenas a quienes confían en ella.

Dios sabe todo y puede todo. ¿Hay alguna duda de que nos puede socorrer cuando quiera, como quiera y en la forma que desee? No. Entonces no tengamos miedo y cuando la tormenta bambolee nuestra barca de la vida, despertemos a Jesús que sólo duerme, para que nos socorra oportunamente.


Si confiamos en Dios, todo tendrá un final feliz, aún cuando las cosas parezcan que cada vez se complican más. Tengamos paciencia y fe, que Dios, en un abrir y cerrar de ojos, o en forma más espaciada, nos arreglará las cosas.

lunes, 27 de febrero de 2012

¿Quieres ser feliz? Conviértete

Iniciamos un nuevo tiempo litúrgico, el tiempo de Cuaresma, que nos llevará hasta el Triduo Pascual, la celebración del misterio central de la fe cristiana: la Pasión, la Muerte y la Resurrección de Jesucristo. Ayer se proclamó el comienzo del evangelio que leeremos durante los domingos y solemnidades en la Eucaristía: el evangelio según san Marcos, el más antiguo, el primero que fue escrito. Jesús acaba de ser bautizado por Juan en el río Jordán y comienza ahora su misión pública en medio de los hombres y lo hace planteando el lema de su mensaje: «Se ha cumplido el tiempo y está cerca el Reino de Dios. Convertíos y creed en el Evangelio».
Podríamos decir que el Señor tiene como principal objetivo en su tarea el anuncio del Reino de Dios. Esta es la Buena Noticia (traducción de la palabra griega «evangelio») que, por encargo de Dios Padre, Cristo viene a darnos a conocer. Pero, ya desde el principio, el Señor pone dos condiciones para acoger completo el mensaje: convertíos y creed. Conversión y fe, dos acciones que nos llevan a acoger la Buena Noticia, el Evangelio del Reino de Dios. Convertirse para creer, convertirse para tener fe y detectar la cercanía del Reino de Dios.


¿Qué significa «convertirse»? ¿Qué entendemos por conversión? Literalmente es un cambio de mentalidad («metanoia», en griego), pero es algo mucho más profundo y mucho más global. Pablo VI definió la conversión como «un total cambio interior, una transformación profunda de la mente y del corazón». Pero, ¿por qué tenemos que transformarnos así, total y profundamente? Porque con la vida que llevamos no somos capaces de captar la verdadera esencia de la fe, no somos capaces de encontrar al verdadero Cristo ni de dejarnos encontrar por Él, no somos capaces de ser transformadores de la realidad para que el Reino de Dios se haga experiencia posible a nuestro alrededor. Este proceso conlleva sufrimiento, cierto, no podemos engañarnos. Estamos muy acostumbrados a vivir, a pensar, a actuar de una manera determinada y cambiar algo que está tan enraizado en nosotros nos cuesta, lógicamente. Pero, ¿por qué vamos a cambiar? ¿Para ser peores personas? ¿Para ser más infelices? ¿Para hacer de nuestra vida algo insoportable? Por supuesto que no. Nadie emplearía sus energías en algo que le va a suponer un futuro de amargura y tristeza. Cristo nos pide lo contrario. Cambia, déjate ayudar por Cristo a transformarte, para ser más feliz. Sí, para ser más feliz, para ser mejor, para más bueno, para ser santo. ¿Es posible? Sí, lo es. Si deseas ser feliz, Cristo te va a ayudar a serlo. Fíate de Él, confía en Él.
Autor: David Villalón (Párroco rural en Sayago (Zamora), profesor de Sagrada Escritura del Centro Teológico "San Ildefonso" de Zamora y profesor invitado en la Universidad Pontificia de Salamanca.)

Cartel Semana Santa 2012 de Castro del Río (Córdoba)

Cartel de la Semana Santa 2012 de Castro del Río (Córdoba), creado y realizado por el Licenciado en Historia del Arte Don Juan Francisco Martínez Zamora, pintor y restaurador de prestigio, de reconocida fama en Andalucía (España).

sábado, 25 de febrero de 2012

La oración es el arma para vencer las tentaciones

El Papa ha comentado en su catequesis lo que significa la cuaresma en nuestra vida.
Cuaresma quiere decir "40 días". Cuarenta es un número simbólico que expresa tiempo de espera, de purificación, y de conversión o regreso a Dios, en la consciencia que Dios es fiel a sus promesas.
Desierto

Jesús también estuvo 40 días en el desierto, después de su bautismo, antes de empezar su vida pública. Esta dinámica de buscar la soledad para rezar es frecuente en Cristo. Buscar la soledad con Dios, para luego regresar entre la gente y predicar al Padre. Estos días de cuaresma busquemos nosotros también momentos de soledad con Dios, pero recordando que la oración no nos debe encerrar en nosotros mismos, sino que nos debe abrir a los demás: volver entre la gente llenos de Dios.
La oración de Cristo también nos da otra enseñanza: Cristo fue tentado en el desierto al final de los cuarenta días. El demonio le presentó un mesianismo de poder, de espectáculo, de riqueza, de éxito. Una tentación que Cristo rechazó porque había orado y contemplado el Plan de su Padre para Él. Es necesario orar para vencer las tentaciones.
Aquí puedes leer la catequesis del Papa Benedicto XVI del 22 de febrero de 2012

viernes, 24 de febrero de 2012

Vuestra tristeza se convertirá en alegría (Jn.16,20)


Procuremos ahora sufrir con paciencia las tribulaciones de esta vida, ofreciéndolas a Dios, en unión de los dolores que Jesucristo sufrió por nuestro amor, y alentémonos con la esperanza de la gloria. Algún día acabarán estos trabajos, penas, angustias, persecuciones y temores, y si nos salvamos, se nos convertirá en gozo y alegría inefable en el reino de los bienaventurados.
Así nos alienta y reanima el Señor (Jn. 16, 20): “Vuestra tristeza se convertirá en alegría”. Meditemos, pues, sobre la felicidad de la gloria... Mas, ¿qué diremos de esta felicidad, si ni aun los Santos más inspirados han acertado a expresar las delicias que Dios reserva a los que le aman?... David sólo supo decir (Sal. 83, 3) que la gloria es el bien infinitamente deseable...
¡Y tú, san pablo, insigne, que tuviste la dicha de ser arrebatado a los Cielos, dinos algo siquiera de lo que viste allí!... “No –responde el gran Apóstol (2 Co. 12, 4)–; lo que vi no es posible explicarlo. Tan altas son las delicias de la gloria, que no puede comprenderlas quien no las disfrute. Sólo diré que nadie en la tierra ha visto, ni oído, ni comprendido las bellezas y armonías y placeres que Dios tiene preparados para los que le aman” (1 Co. 2, 9).
No podemos acá imaginar los bienes del Cielo, porque sólo formamos idea de los que este mundo nos ofrece... Si, por maravilla, un ser irracional pudiese discurrir, y supiese que un rico señor iba a celebrar espléndido banquete, imaginaría que los manjares dispuestos habían de ser exquisitos y selectos, pero semejantes a los que él usara, porque no podría concebir nada mejor como alimento.

Así discurrimos nosotros, pensando en los bienes de la gloria... ¡Qué hermoso es contemplar en noche serena de estío la magnificencia del cielo cubierto de estrellas! ¡Cuán grato admirar las apacibles aguas de un lago transparente, en cuyo fondo se descubren peces que nadan y peñas vestidas de musgo! ¡Cuánta hermosura la de un jardín lleno de flores y frutos, circundado de fuentes y arroyuelos y poblado de lindos pajarillos que cruzan el aire y le alegran con su canto armonioso!... Diríase que tantas bellezas son el paraíso...

Mas no: muy otros son los bienes y hermosuras de la gloria. Para entender confusamente algo de ello, considérese que allí está Dios omnipotente, colmando, embriagando de gozo inenarrable a las almas que Él ama...

¿Queréis columbrar lo que es el Cielo? –decía San Bernardo–, pues sabed que allí no hay nada que nos desagrade, y existe todo bien que deleita.

¡Oh Dios! ¿Qué dirá el alma cuando llegue a aquel felicísimo reino?... Imaginemos que un joven o una virgen, consagrados toda su vida al amor y servicio de Cristo, acaban de morir y dejan ya este valle de lágrimas. Preséntase el alma al juicio; abrázala el Juez, y le asegura que está santificada. El ángel custodio le acompaña y felicita y ella le muestra su gratitud por la asistencia que le debe. “Ven, pues, alma hermosa –le dice el ángel–; regocíjate porque te has salvado; ven a contemplar a tu Señor”.

Y el alma se eleva, traspone las nubes, pasa más allá de las estrellas y entra en el Cielo... ¡Oh Dios mío!, ¿Qué sentirá el alma al penetrar por vez primera en aquel venturoso reino y ver aquella ciudad de Dios, dechado insuperable de hermosura?...
Los ángeles y Santos la reciben gozosos y le dan amorosísima bienvenida... Allí verá con indecible júbilo a sus Santos protectores y a los deudos y amigos que la precedieron en la vida eterna. Querrá el alma venerarlos rendida, mas ellos lo impedirán, recordándole que son también siervos del Señor (Ap. 22, 9).
La llevarán después a que bese los pies de la Virgen María, Reina de los Cielos, y el alma sentirá inmenso deliquio de amor y de ternura viendo a la excelsa y divina Madre, que tanto la auxilió para que se salvase, y que ahora le tenderá sus amantes brazos y que le dejará conocer cuantas gracias le obtuvo.
Acompañada por esta soberana Señora, llegará el alma ante nuestro Rey Jesucristo, que la recibirá como a esposa amadísima, y le dirá (Cant. 4, 8): Ven del Líbano, esposa mía; ven y serás coronada; alégrate y consuélate, que ya acabaron tus lágrimas, penas y temores; recibe la corona inmarcesible que te conseguí con mi Sangre...”.
Jesús mismo la presentará al Eterno Padre, que la bendecirá, diciendo (Mt. 25, 21): Entra en el gozo de tu Señor, y le comunicará bienaventuranzas sin fin, con felicidad semejante a la que Él disfruta.
AFECTOS Y SÚPLICAS
Mirad, Señor, a vuestros pies a un ingrato que criasteis para la gloria, y que tantas veces por deleites vilísimos renunció a ella y prefirió ser condenado al infierno... Espero que me habréis perdonado cuantas ofensas os hice, de las cuales ahora y siempre me arrepiento y deseo dolerme de ellas hasta la muerte, así como que renovéis vuestro perdón...
Pero, ¡oh Dios mío! Aunque me hayáis perdonado no es menos cierto que tuve voluntad de ofenderos a Vos, Redentor mío, que para llevarme a vuestro reino disteis la vida. Sea siempre alabada y bendita vuestra misericordia, Jesús mío, que con tanta paciencia me habéis sufrido, y en vez de castigarme habéis multiplicado en mí las gracias, inspiraciones y llamamientos.
Bien conozco, amado Salvador mío, que deseáis mi salvación, que me llamáis a la patria celestial para que allí os ame eternamente; pero también queréis que antes en este mundo os consagre mi amor... Amaros quiero, Dios mío, y aunque no hubiese gloria, querría amaros mientras viviera con toda mi alma y con mis fuerzas todas. Básteme saber que Vos lo deseáis así...
Ayudadme, Jesús mío, con vuestra gracia y no me abandonéis... Inmortal es mi alma, y por serlo, he de amaros o aborreceros eternamente. ¿Qué he de preferir, sino amaros siempre, daros mi amor en esta vida, para que en la venidera ese amor viva sin término ni fin?... Disponed de mí como os plazca; castigadme como queráis; no me privéis de vuestro amor, y haced de mí lo que os agrade... Vuestros merecimientos, Jesús mío, son mi esperanza.
¡Oh María, en vuestra intercesión confío! Me librasteis del infierno cuando estuve en pecado; ahora que amo a Dios me salvaréis y santificaréis.
(“Preparación para la muerte” – San Alfonso María de Ligorio)

jueves, 23 de febrero de 2012

¿Qué cenizas quieres para mí, Señor?

  • Que te detengas un poco y revises tu vida
  • Que mires de frente tus faltas, tus errores y te arrepientas
  • Que veas en tu prójimo a un hermano, sin ninguna discriminación 
  • Que no te desanimes nunca, Yo siempre estaré contigo
  • Que colabores en la construcción de mejorar tu entorno y así, tener un mundo mejor
  • Que no te venza la comodidad y el querer tener más
  • Que evites los gastos superfluos
  • Que te desprendas de tantas cosas que no usas
  • Que sostengas con algún aporte las obras de caridad
  • Que ofrezcas algo de tu tiempo para ayudar o acompañar a alguien
  • Que superes los formalismos, lo rutinario y lo mediocre espiritualmente
  • Que siempre prefieras servir a ser servido
  • Que me busques en el silencio y quieras estar conmigo
  • Que abras tu corazón con sencillez a mi amor misericordioso
  • Que siembres esperanza y paz a tu alrededor
Gracias Señor, porque por el ayuno me purificas, por la limosa me liberas y por la oración me llenas de tí. Porque me das la oportunidad de pedirte perdón, de volver a tí, de llamarte Padre y de tener a Jesús tu Hijo como mi hermano, Señor y Maestro : "El camino que nos conduce a tí, la verdad que nos hace libres y la vida que nos colma de alegría".
Amén.


¡Buena y santa Cuaresma, el Padre nos espera, Él nos ha dado el camino!

miércoles, 22 de febrero de 2012

Miércoles de Ceniza: Inicia la Cuaresma 2012

El Miércoles de Ceniza se conmemora 40 días antes del Domingo de Ramos, día en que da inicio la Semana Santa. La fecha representa el primer día de la Cuaresma en los calendarios litúrgicos católico, protestante y anglicano. Para los fieles católicos se trata de un día de ayuno y abstinencia y se celebra con la imposición de la ceniza en la frente, como signo de la caducidad de la condición humana.
La imposición de la ceniza es realizada por un sacerdote, quien realiza una cruz en la frente o en la cabeza de los fieles. La ceniza es bendecida y elaborada a partir de la quema de los ramos del Domingo de Ramos del año anterior. La historia señala que dicha tradición se conmemora un miércoles pues en el Siglo IV el ayuno había cobrado gran importancia cuaresmal, pero desde los orígenes nunca se ayunaba los domingos por considerarse un día festivo, por lo que se se trasladó de día.
De acuerdo a las tradiciones religiosas, el Miércoles de Ceniza recuerda a los fieles que practican el rito de la ceniza que algún día llegará la muerte y el cuerpo se convertirá en polvo. Los sacerdotes emplean frases extraídas de las Escrituras como "Polvo eres y en polvo te convertirás" (Gn. 3:19) o "Arrepiéntete y cree en el Evangelio" (Mc. 1:14.15).

martes, 21 de febrero de 2012

San Benito:Un pilar de Europa basado en la oración y el trabajo.

Vida

Nos encontramos ante uno de los pilares de la civilización europea; de hecho, el Papa Pablo VI lo declaró «Patrono principal de Europa» en 1964. Tal vez, por eso mismo, el actual Pontífice, Benedicto XVI, haya querido adoptar el nombre del santo que hoy nos concierne.
Nació en Nursia, Italia, en el 480. Cuatro años antes de su nacimiento, el rey bárbaro de los Hérulos mataba al último de los emperadores romanos, poniendo en grave peligro la extinción de las raíces de la cultura europea, pero abriendo paso a la inigualable contribución de los monjes en la salvaguarda de esos mism
Los datos biográficos del joven Benito nos los aporta el Papa San Gregorio Magno en el libro II de sus “Diálogos”. Ahí nos dice que era un joven noble de la familia Anicia, enviado a Roma para que se dedicara a los estudios de retórica y de filosofía. Desilusionado con el ambiente y la vida que ahí se llevaba, abandonó la ciudad y se retiró a Enfide, dedicándose al estudio en una vida de rigurosa disciplina ascética. No satisfecho con esa relativa soledad, al cumplir los veinte años se retiró a vivir en una gruta de Subiaco, bajo la guía de un piadoso anacoreta.
Así pasó tres años de meditación y penitencia. Después, hizo un breve paréntesis cuando se mudó a vivir con los monjes de Vicovaro, que lo eligieron prior. Pero cuando Benito empezó a meterlos en vereda con las penitencias, intentaron deshacerse de él, dándole veneno en una bebida; afortunadamente, salió ileso del atentado. Por fin, se trasladó junto con unos compañeros a Cassino y ahí estableció, en la montaña, el primero de una serie de monasterios que poblarían toda Europa.
Monte Cassino en la actualidad
Benito predijo el día de su propia muerte, acaecida el 21 de marzo, pocos días después de la muerte de su hermana, Santa Escolástica. La Regla que escribió para sus monjes ha sido, desde entonces, la inspiración de vida de millones de personas... y no sólo benedictinas, sino también de diversas órdenes y congre

Aportación para la oración

Hombre amante de lo práctico y concreto, San Benito resumió toda su Regla con una eficaz frase en latín: «Ora et Labora» (reza y trabaja). Lo que parece algo muy común, en su época significó una auténtica revolución en la concepción de la penitencia monacal. Anteriormente, San Pacomio y otros le habían dado demasiada importancia a la penitencia física y fue San Benito el que invitó a sus monjes a poner más peso en la contemplación y el trabajo de cada día que en los sacrificios corporales.
El emblema monástico que adoptó (una cruz y un arado) se convirtió en la expresión de este nuevo modo de concebir la ascética cristiana: oración y trabajo. Un binomio que, para nuestro santo, son casi sinónimos: se puede elevar el corazón cuando estoy en el trabajo, cuando atiendo a los niños en casa, cuando realizo un examen en el colegio o la universidad, etc. Porque si los hago con amor, alabo a Dios. E, igualmente, la vida de oración no es tiempo perdido, pues trabajo ahí en la edificación de los cimientos de toda la sociedad.

De hecho, Benito era muy consciente que su época necesitaba de hombres y mujeres orantes que estén dispuestos, con su oración, a edificar espiritual y materialmente la nueva sociedad sobre las ruinas del mundo romano que se desmoronaba… Algo que, tal vez, también estemos viviendo nosotros, en una manera análoga. ¿Cuántas veces nos preguntamos qué hacer ante los males de nuestro mundo? San Benito nos responde: reza con todo tu corazón y trabaja con todo tu corazón. Así serás un pilar sobre el cual se podrá construir la sociedad que te rodea.
Fuente: www.la-oración.com

viernes, 17 de febrero de 2012

Enséñame a buscarte y muéstrate a quien te busca


Ea, hombrecillo, deja un momento tus ocupaciones habituales; entra un instante en ti mismo, lejos del tumulto de tus pensamientos. Arroja fuera de ti las preocupaciones agobiantes; aparta de ti tus inquietudes trabajosas. Dedícate algún rato a Dios y descansa siquiera un momento en su presencia. Entra en el aposento de tu alma; excluye todo, excepto Dios y lo que pueda ayudarte para buscarle; y así, cerradas todas las puertas, ve en pos de Él. Di, pues, alma mía, di a Dios: «Busco tu rostro; Señor, anhelo ver tu rostro». Y ahora, Señor, mi Dios, enseña a mi corazón dónde y cómo buscarte, dónde y cómo encontrarte.
Señor, Tú eres mi Dios, mi dueño, y con todo, nunca te vi. Tú me has creado y renovado, me has concedido todos los bienes que poseo, y aún no te conozco. Me creaste, en fin, para verte, y todavía nada he hecho de aquello para lo que fui creado.
Enséñame a buscarte y muéstrate a quien te busca; porque no puedo ir en tu busca a menos que Tú me enseñes, y no puedo encontrarte si Tú no te manifiestas. Deseando te buscaré, buscando te desearé, amando te hallaré y hallándote te amaré.

San Anselmo

martes, 14 de febrero de 2012

La tumba de San Valentin convierte a Terni en la capital de los enamorados.


Terni, en el centro de Italia, es la meta de los enamorados. Los futuros esposos vienen a esta basílica a jurar amor eterno ante San Valentín, el santo protector de los prometidos, sepultado en este lugar en el año 273.

Mario Ottaviani
Basílica de San Valentín (Terni)
Es considerado el santo de los enamorados porque ayudaba a los jóvenes a casarse. A cada pareja le regalaba una rosa; era favorable a los matrimonios entre una joven cristiana y un soldado pagano, uniones consideradas delito durante la época pagana.

San Valentín fue el primer obispo de Terni y por celebrar el matrimonio entre una joven cristiana y un soldado pagano, una unión prohibida durante el Imperio Romano, fue decapitado.
Mario Ottaviani
Basílica de San Valentín (Terni)
San Valentín es reconocido como uno de los primeros mártires. En el siglo XVII se encontró la urna con sus restos y por ello se construyó esta basílica.

Terni fue bombardeada durante la II Guerra Mundial. El lugar donde vivió la pareja casada por San Valentín ya no existe. Según los archivos históricos, el 14 de Febrero era para San Valentín una celebración especial.

Mario Ottaviani
Basílica de San Valentín (Terni)
La historia dice que San Valentino casaba a paganos y cristianos el 14 de cada mes.

En este lugar celebraba los matrimonios. Los futuros esposos, cada 14 de febrero viene hasta aquí para renovar su promesa de amor eterno.

San Valentín representa una bella historia, recuerda el periodo en el cual casarse era difícil. Esperamos que nos ayude a construir un futuro juntos.

No sé cuándo, pero estoy segura de que nos casaremos.

Los padres carmelitas responsables de la basílica de San Valentín esperan que el 14 de febrero, día de los enamorados, no sea una fecha comercial sino un homenaje al mártir que murió en defensa del amor.

lunes, 13 de febrero de 2012

Se da a conocer al autor del cartel de la Semana Santa de Castro del Río 2012

QUIERO CORRER HACIA TI


Cuando nos encontramos perdidos, abatidos por la contrariedad. las personas tendemos a dos cosas por regla general.
1ºSacamos el coraje de vivir y salir de esas situaciones a base de luchar y dejarnos la vida en ello.
2ºNos dejamos arrastrar por la contrariedad y tendemos a hundirnos en el sufrimiento.
Hay una tercera postura.
La de aquellas personas que dejándose encontrar por Jesucristo. Experimentan la cruz y se dejan llevar en la confianza de saber que aunque caigan de rodillas, el Padre los levantará del mismo modo que levantó a su Hijo.

   Esta es una canción que a mi me encanta. Como homenaje hoy a una de las grandes voces que ha conocido la música y por lo bien que viene a esta entrada. Y es que yo en mi relación con Dios muchas veces le he dicho eso, lo que dice la letra de esta canción. Si me dejo llevar por Él necesito que se quede para siempre. Y me puede el miedo de confiar y dejarme llevar. Porque una canción como esta yo solo se la cantaría con el corazón a Jesucristo. Ningún otro amor me merecería la pena. Ni la esposa, ó el esposo, ni los niños, nadie. Correr hacia ese tipo de entrega solo podría en la dirección que me llevara al descubrimiento total del amor de Dios.
Aquí te dejo el vídeo. Puedes escucharlo y verlo pensando en un millón de cosas. Yo me estremezco con él recordando y regocijandome en el recuerdo de los momentos que Jesucristo me hace sentir. Y verdaderamente me dan ganas de correr hacia Él sin ninguna limitación por mi parte.

viernes, 10 de febrero de 2012

Alegría.



Un santo triste, es un triste santo. Por eso nosotros tenemos que vivir alegres.


Y la causa de nuestra alegría es que Dios nos ama, y no permitirá que le seamos arrebatados de sus manos, sino que al final nos dará el Cielo, porque no hay nadie más poderoso que Dios.


Por eso no estemos angustiados de si nos salvaremos, ya que el demonio no puede hacer nada contra Dios, y si somos las ovejas de Dios, nadie nos podrá arrebatar de sus manos.


El pensar en el Cielo que nos espera, es como empezar a vivir ya ese Cielo desde la tierra, sabiendo que todo lo que nos sucede en este tiempo de prueba, que es la vida en este mundo, es para alcanzar una mayor felicidad en el Paraíso.


Entonces, aunque nos sucedan desgracias, las tomaremos todas con una sonrisa, porque sabremos y seremos conscientes que esos males son pasajeros, y que soportados con paciencia y resignación cristiana, y hasta con alegría, nos obtienen un gran peso de gloria para el más allá.


Debemos saber que el demonio trata de hacernos caer en pecado, pero si no lo logra, al menos quiere llevarnos a la turbación y la angustia, porque sabe que así el alma se desanima y abate, se desalienta y entristece, y en la tristeza se hace más fácil caer en pecado, y ya somos presas fáciles del Maligno.


Así que tenemos que luchar contra la tristeza, y una forma de hacerlo es que cuando nos sobrevenga un momento de tristeza, pensemos en el Cielo, y comencemos a cantar canciones a la Virgen y a Jesús, esas que sabemos de la Iglesia, y veremos cómo nuestro corazón recupera la alegría de vivir y así volvemos a tomar ímpetus para seguir adelante en el camino de la vida.


En el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

jueves, 9 de febrero de 2012

EL ATREVIMIENTO DE UNA MUJER



Marcos 7, 24-30




He aquí una escena, un relato de Marcos, que crea incomodidad y extrañeza. Por lo que dice, por cómo lo dice, y por lo que se calla.


Veamos. En primer lugar Jesús se marcha a la región de Tiro. En el Antiguo Testamento, esta ciudad era símbolo de gentes malas y perversas. De esta ciudad llegó la princesa Jezabel, en tiempos de Salomón, que es la que introdujo el culto a Belzebú, el Dios pagano de la fecundidad y adversario de Yahveh. Jesús no se mueve mucho fuera de los confines de Israel y sus contactos con los paganos son bastante excepcionales. Pero en este caso, se salta la costumbre judía de no pisar territorio pagano (impuro).
        ¿Qué es lo que lleva a Jesús a hacer esta visita, en la que, por otra parte, quiere pasar «inadvertido, y en la que los discípulos parecen haberse esfumado? El evangelista no nos lo dice. ¿Quizá quiere evitarse complicaciones con Herodes Antipas, que gobernaba esta región? Pero entonces bastaba con que se hubiera dirigido a otro sitio. Quizá necesitaba «cambiar de aires»: debía haberse quedado agotado, aburrido, vacío y harto de las discusiones legales con los judíos que acababan de tener lugar. Eran debates inútiles, porque ellos, en su cerrazón, la única conclusión que sacaban es que Jesús andaba muy perdido y que se tomaba demasiadas «libertades» ante las sagradas tradiciones de toda la vida. Pero no lo sabemos.

El caso es que su pretensión de que le dejasen tranquilo en aquella «casa» (tampoco sabemos de quién, aunque de nuevo era otro rasgo de impureza: hospedarse en casa pagana) tiene muy poco éxito.

Y se presenta una mujer. Marcos la etiqueta con pocas palabras: es griega (pagana, por tanto), y debe ser de la clase alta, dirigente; es sirofenicia (nacionalidad) y tiene una hija poseída por un espíritu inmundo. Es decir: impura por los cuatro costados. No se molesta el evangelista en describir en qué consiste ese «espíritu inmundo». En general tendremos que decir que hay dentro de su hija algo que la destruye, que la llena de violencia, de odio, que la incomunica con los demás. Por otros casos similares, podemos intuir que hay algo en su interior que no la deja ser ella misma, pero también algo que la condiciona desde el exterior: ¿su cultura, ideologías, educación...?
Esta mujer es bien atrevida. Sabía perfectamente que no debía acercarse a un judío, a quienes, en general, consideraban inferiores. Pero se echa a sus pies, con lo cual reconoce su superioridad. Y acepta, sin cuestionarlo, que la comparen con los perros, y está dispuesta a conformarse con las «migas». ¿Le puede su amor de madre, por encima de cualquier otra norma, ideología o convicción personal? El caso es que Jesús se va a encontrar en tierra pagana una fe y un respeto... que no ha encontrado entre los fariseos con los que ha estado discutiendo.

La referencia de Jesús al «pan de los hijos» tiene que ver por una parte con los relatos de la multiplicación de los panes, símbolo del banquete mesiánico, de la salvación. Parece como que el propio Jesús es «víctima» de las concepciones religiosas de su pueblo, que se cree con la «exclusiva» de la salvación de Dios, ellos solos son «el pueblo, los hijos». Y hasta ahora... los únicos destinatarios de su misión evangelizadora. La frase con la que Jesús se dirige a aquella mujer es dura. No pega mucho con el estilo con el que se normalmente él se comporta, aunque el calificativo «perros» con el que habitualmente se referían a los paganos, Jesús lo amortigua hablando de cachorros o perrillos. Como también resulta chocante esa despedida tan «seca»: «¡Vete!».

Cuando Marcos redacta su Evangelio, aprovecha también la escena para reflexionar sobre el lugar que los «paganos» que van entrando en su comunidad tienen en la Mesa Eucarística. Este es el tema de fondo de este extraño relato.
 Seguramente hubiéramos preferido que Jesús cuestionase la mentalidad de aquella mujer, que utilizase otro lenguaje, que expresamente a ella la hubiera llamado «hija». Pero en este momento todavía no ocurre. Sí que alaba a aquella mujer «por eso que has dicho». ¿Y qué ha dicho? Que también los paganos (las mujeres, los impuros) pueden beneficiarse de las sobras del pan (como en la multiplicación), sin cuestionar si es o no justo que unos tengan más derecho que otros. Pero también hay que anotar el título con el que se ha dirigido a Jesús: es la primera vez en el Evangelio de Marcos que alguien se refiere a Jesús con el nombre de «Señor».

Aquella actitud, aquella confianza (fe) lleva a Jesús a cuestionarse sus propias convicciones. Mateo lo dirá de modo más explícito: ¿Realmente su misión evangelizadora es sólo y exclusivamente para las ovejas de Israel? ¿Realmente el banquete mesiánico (y su sacramento, la Eucaristía), la salvación, ¿es para unos pocos, para un pueblo elegido? ¿No es un banquete universal, no es una salvación abierta a todos, no es el nuevo pueblo de Dios la humanidad? Parece que a esta mujer pagana y tan tozuda, y hábil con las discusiones... le debemos que Jesús se replantease su misión. Y que la comunidad cristiana tomase la decisión de abrir sus puertas desde la fe.... y no desde la raza u otros condicionamientos excluyentes.
Autor:Enrique Martínez, cmf

miércoles, 8 de febrero de 2012

El Papa: Recen "gritando" sus sufrimientos a Dios que siempre escucha y nunca abandona

VATICANO, 08 Feb. 12 / 10:31 am (ACI/EWTN Noticias).- En su habitual catequesis de la audiencia general, el Papa Benedicto XVI reflexionó hoy sobre la oración de Jesús antes de morir y alentó a los fieles no tener miedo a "gritarle" a Dios los sufrimientos y las penas del corazón, ya que siempre los escucha y nunca abandona, aunque a veces "pareciera" que no lo hace o que estuviera ausente.
Ante miles de fieles de distintas partes del mundo reunidos en el Aula Pablo VI en el Vaticano, el Papa señaló que así como Jesús en la cruz gritó "Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?", los fieles pueden acercarse intensamente al Padre
"Esto sucede también en nuestra relación con el Señor: ante las situaciones más difíciles y dolorosas, cuando parece que Dios no escucha, no debemos tener miedo de confiarle todo el peso que llevamos en el corazón, ni de gritarle nuestro sufrimiento", dijo el Papa.
"Jesús reza en el momento del último rechazo por parte de los hombres, en el momento del abandono; reza convencido de la presencia de Dios Padre, también en esta hora en la que siente el drama humano de la muerte. Pero en nosotros surge una pregunta: ¿cómo es posible que un Dios tan potente no intervenga para impedir que su Hijo pase esta prueba terrible?".
Benedicto XVI dijo que "es importante comprender que la oración de Jesús no es el grito de quien va desesperado al encuentro con la muerte, y tampoco el grito de quien sabe que lo han abandonado. Jesús, en ese momento, hace suyo el Salmo 22, el salmo del pueblo de Israel que sufre y, de este modo, carga sobre sí no solo la pena de su pueblo, sino también la de todos los hombres oprimidos por el mal, y los lleva al corazón de Dios con la certeza de que su grito será escuchado en la resurrección".
"Es el suyo un sufrimiento en comunión con nosotros y por nosotros, que deriva del amor y lleva ya en sí la redención, la victoria del amor", añadió.

lunes, 6 de febrero de 2012

Los que le tocaban, se ponían sanos (Marcos 6, 53-56)



Jesús sana, sin duda. No es una cuestión de magia. Leo el Evangelio de hoy y me encuentro con personas que quieren poner su vida delante de Jesús, que quieren que Jesús intervenga en sus vidas y en sus sufrientes existencias. Y no quieren sólo verle o escucharle sino que quieren ir más allá: quieren tocarle en lo profundo, mojarse con Él, romper las barreras y entrar en contacto con Dios mismo. Y sanaban.
Hoy en día sigue habiendo mucho sufrimiento y muchas personas no saben que en Jesús pueden encontrar la sanación. No porque haga ningún truco mágico sino porque la vida que Él propone para cada uno lleva a la felicidad propia y ajena.
Y también saco otra conclusión atrevida: también se da a la inversa. En aquello que he descubierto que me hace bien, que me sana, que me centra, que me hace feliz, que me eleva, que me pone en contacto con lo que soy… en eso, VIVE JESÚS. Por ejemplo en este magnífico: Violin Concerto in D major Op.35 : I Allegro moderato de Tchaikovsky.

jueves, 2 de febrero de 2012

Santísima Trinidad

Mes de Febrero, mes dedicado a la Santísima Trinidad

En el evangelio Jesús nos revela el misterio más grande que existe, es un dogma de fe, es decir, una verdad que debemos creer, si nos llamamos cristianos. Cada vez que rezamos el Credo, decimos creer en un solo y único Dios, que es Padre Creador, que es Hijo Redentor y que es Espíritu Santo, Señor y Dador de Vida y Santificador. 

El misterio de la Santísima Trinidad, es uno de los "misterios escondidos en Dios, -que como dice el Concilio Vaticano II-, si no son revelados, no pueden ser conocidos" Y, aun después de la Revelación, es el misterio más profundo de la fe, que el entendimiento por sí solo no puede comprender  ni penetrar.

 En cambio, el mismo entendimiento, iluminado por la fe, puede en cierto modo, aferrar y explicar el significado del dogma, para acercar al hombre al misterio de la vida íntima del Dios Uno y Trino

Toda la Sagrada Escritura revela esta verdad: "Dios es Amor en la vida interior de una única Divinidad, como una inefable comunión de personas". Son Tres Personas distintas en un sólo Dios, como aprendimos en el catecismo.

El misterio de la Santísima Trinidad es la revelación más grande hecha por Jesucristo. Los judíos adoran la unicidad de Dios y desconocen la pluralidad de personas en la unicidad de la sustancia. Los demás pueblos adoran la multiplicidad de los dioses. El cristianismo es la única religión que ha descubierto, en la revelación de Jesús, que Dios es uno en tres personas. Ante esta revelación divina de su íntima esencia, no nos queda otra cosa que agradecerle esta confianza y adorar a las Tres Personas Divinas.

miércoles, 1 de febrero de 2012