miércoles, 30 de mayo de 2012

-Día 30 de Mayo




- En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo

- Oración a María
Querida Madre.
Acompáñame todos los días.
Ayúdame a portarme bien
y ser un buen hijo, servicial y atento
para lo que necesiten mis papás.
Quiero ser un buen hermano,
que no discuta ni me pelee tan fácil
por cosas que no son importantes.
Dame una manito en las cosas de la escuela
y ayúdame a tener siempre
una sonrisa para todos los que me rodean.
Ayúdame a vivir haciendo el bien,
como le enseñaste a tu hijo Jesús.
Ayúdame a ser como El y quererle con el alma y la vida.
 
Le cuento a la Virgen               

REINA DEL SANTO ROSARIO. Virgencita, tu Rosario es una maravilla, qué buena idea tuviste de dárselo a Santo Domingo de Guzmán para que se lo enseñara a todo el mundo , porque ahora hasta en el último rincón del planeta, donde llegue un misionero, allí llega el rosario. Es mucho más que turismo de aventura; rezar el Rosario es como andar de paseo contigo por la vida de Jesús, recorriendo cada misterio, acompañado de avemarías que son como golpes suavecitos, pumm... pumm... diez seguidos, hasta que se abra la puerta del corazón para recibir a Dios unas veces recién nacido, otras veces predicando el Evangelio, otras en la cruz y lo mejor, para que viva resucitado con nosotros.
TODO TUYO: Sara, David, Pedro, María y Pablo

- Le pido por todos

- Ayúdanos a ser apóstoles del Rosario para que todos los niños aprendan a rezar.

- Ruega para que el Rosario detenga las guerras y el odio.

- Enséñanos a amar los misterios de nuestra fe y recibir a Jesús en nuestro corazón.

- Santa María , ven con nosotros a caminar.



- Pienso y rezo

Ahora apurruño los ojos y el corazón para pensar y rezar un misterio del Rosario que corresponda al día de hoy. 1Padrenuestro, 10 Avemarías y el gloria.

miércoles, 23 de mayo de 2012

Don de Consejo

Don de consejo: Es el don que conduce a elegir bien entre las distintas alternativas que la vida propone. Hace que en el momento de escoger, escojamos lo que más nos conviene: Inspira lo que se debe hacer y lo que se debe hacer o decir y cómo se debe hacer o decir. Lo que se debe evitar y lo que se debe callar. Nos llena de inspiraciones. A veces por medio de la oración el don de consejo nos ilumina que es lo que Dios está esperando de nosotros. El don de consejo es un don social que nos une unos a otros en la búsqueda continuada del camino acertado que nos acerca a Dios. El don de consejo es un don vocacional: Nos ayuda a discernir nuestro camino, a no precipitarnos, a no convertir en absoluto nada de lo que es menos que Dios.

martes, 22 de mayo de 2012

Santa Rita de Casia

Fiesta: 22 de mayo
Santa Rita nació en 1381 junto a Casia, su segunda patria, en la hermosa Umbría, tierra de Santos: Benito, Escolástica, Francisco, Clara, Angela, Gabriel... Santa Rita pertenece a esa insigne pléyade de mujeres que pasaron por todos los estados: casadas, viudas y religiosas. Por otra parte, pocos santos han gozado de tanta devoción como Santa Rita, Abogada de los imposibles. Su pasión favorita era meditar la Pasión de Jesús.
Los antiguos biógrafos esmaltan su infancia de prodigios sin cuento. Lo cierto es que fue una niña precoz, inclinada a las cosas de Dios, que sabía leer en las criaturas los mensajes del Creador. Su alma era una cuerda tensa que se deshacía en armonías dedicadas exclusivamente a Jesús.
Sentía desde niña una fuerte inclinación a la vida religiosa. Pero la Providencia divina dispuso que pasara por todos los estados, para santificarlos y extender la luz de su ejemplo y el aroma de su virtud. Fue un modelo extraordinario de esposa, de madre, de viuda y de monja.

Por conveniencias familiares se casa con Pablo Fernando, de su aldea natal. Fue un verdadero martirio, pues Pablo era caprichoso y violento. Rita acepta su papel: callar, sufrir, rezar. Su bondad y paciencia logra la conversión de su esposo. Nacen dos gemelos que les llenan de alegría. A la paz sigue la tragedia. Su esposo cae asesinado, como secuela de su antigua vida. Rita perdona y eso mismo inculca a sus hijos. Y sucede ahora una escena incomprensible desde un punto de vista natural. Al ver que no puede conseguir que abandonen la idea de venganza, pide al Señor se los lleve, por evitar un nuevo crimen, y el Señor atiende su súplica.

Vienen ahora años difíciles. Su soledad, sus lágrimas, sus oraciones. Intenta ahora cumplir el deseo de su infancia; ser religiosa. Tres veces desea entrar en las Agustinas de Casia, y las tres veces es rechazada.

Por fin, con un prodigio que parece arrancado de las Florecillas, se le aparecen San Juan Bautista, San Agustín y San Nicolás de Tolentino y en volandas es introducida en el monasterio. Es admitida, hace la profesión ese mismo año de 1417, y allí pasa 40 años, sólo para Dios.
Recorrió con ahínco el camino de la perfección, las tres vías de la vida espiritual, purgativa, iluminativa y unitiva. Ascetismo exigente, humildad, pobreza, caridad, ayunos, cilicio, vigilias. Las religiosas refieren una hermosa Florecilla. La Priora le manda regar un sarmiento seco. Rita cumple la orden rigurosamente durante varios meses y el sarmiento reverdece. Y cuentan los testigos que aún vive la parra milagrosa.

Jesús no ahorra a las almas escogidas la prueba del amor por el dolor. Rita, como Francisco de Asís, se ve sellada con uno de los estigmas de la Pasión: una espina muy dolorosa en la frente. Hay solicitaciones del demonio y de la carne, que ella calmaba aplicando una candela encendida en la mano o en el pie. Pruebas purificadoras, miradas desconfiadas, sonrisas burlonas. Rita mira al Crucifijo y en aquella escuela aprende su lección.

La hora de su muerte nos la relatan también llena de deliciosos prodigios. En el jardín del convento nacen una rosa y dos higos en pleno invierno para satisfacer sus antojos de enferma. Al morir, la celda se ilumina y las campanas tañen solas a gloria. Su cuerpo sigue incorrupto.

Cuando Rita murió, la llaga de su frente resplandecía en su rostro como una estrella en un rosal. Era el año 1457. Así premiaba Jesús con dulces consuelos el calvario de su apasionada amante. Leon XIII la canonizó el 1900.

viernes, 18 de mayo de 2012

Supón que una mañana...





Supón que una mañana no te despiertas. Saben todos los de tu familia, amigos, compañeros de trabajo, escuela, que los amas?

Estaba pensando... Podría morir hoy, mañana o la semana próxima y me preguntaba si tenía algunas heridas pendientes de ser cerradas, amistades que requieran reavivarse o tres palabras que necesitaran ser dichas.

A veces, un "Yo te quiero", puede curar y ser una bendición. Deja que cada uno de tus familiares y amigos sepa que les quieres. Aún cuando pienses que ellos no te quieren a tí, te sorprenderás ante lo que esas tres palabritas y una sonrisa pueden hacer realmente.

*.*"Yo te quiero"*.* Si muero hoy, sólo quería que lo supieras
.

lunes, 14 de mayo de 2012

Granada de noche....

Ser feliz a tiempo




Cuenta la leyenda que un hombre oyó decir que la felicidad era un tesoro.

A partir de aquel instante comenzó a buscarla. Primero se aventuró por el placer y por todo lo sensual, luego por el poder y la riqueza, después por la fama y la gloria, y así fue recorriendo el mundo del orgullo, del saber, de los viajes, del trabajo, del ocio y de todo cuanto estaba al alcance de su mano.

En un recodo del camino vio un letrero que decía : 

”Le quedan dos meses de vida”
Aquel hombre, cansado y desgastado por los sinsabores de la vida se dijo:
“Estos dos meses los dedicaré a compartir todo lo que tengo de experiencia, de saber y de vida con las personas que me rodean.



Y aquel buscador infatigable de la felicidad, sólo al final de sus días,
 encontró que en su interior, en lo que podía compartir, en el tiempo que le dedicaba a los demás, en la renuncia que hacía de sí mismo por servir,
 estaba el tesoro que tanto había deseado.

Comprendió que para ser feliz se necesita amar; aceptar la vida como viene; disfrutar de lo pequeño y de lo grande; conocerse a sí mismo y aceptarse así como se es; sentirse querido y valorado, pero también querer y valorar; tener razones para vivir y esperar, y también razones para morir y descansar.

Entendió que la felicidad brota en el corazón, con el rocío del cariño, la 
ternura y la comprensión. Que son instantes y momentos de plenitud y 
bienestar; que está unida y ligada a la forma de ver a la gente y de
 relacionarse con ella y que para tenerla hay que gozar de paz interior.

 

Y en su mente recordó aquella sentencia que dice:
“¡¡Cuánto gozamos con lo poco que tenemos y cuanto sufrimos por lo mucho que anhelamos !!”

viernes, 4 de mayo de 2012

Permitirse ser debil


Permitirse llorar no es fácil. Nos han educado para ser fuertes, ser árboles de pie ante las adversidades de la vida.



Muchas veces sentimos angustia, el pecho dolorido ante tantas presiones y seguimos caminando, no nos detenemos a llorar: “Debes ser fuerte…”, “Llorar es de los débiles…”, “Los hombres no lloran…”, “Llorar es sinónimo de flaqueza…”


Tantas frases hemos escuchado en nuestra infancia, en nuestra juventud que, ante el dolor, la pérdida, las injusticias, el fracaso no nos permitimos llorar y agobiados ante tantas presiones y exigencias en esos pequeños instantes íntimos, “nuestros”, cuando estamos solos, nos dejamos llevar y las lágrimas que ahogaban nuestro ser empiezan a brotar…



Sufrir la pérdida de ciertas cosas es inherente a la vida del ser humano. Muchas veces las cosas que perdemos o que se rompen en nuestras vidas son irreemplazables y ni siquiera nosotros mismos podemos repararlas.



Los que nos quieren, muchas veces pueden ayudarnos a aliviar nuestro dolor y a soportar las pérdidas.

Cuando somos padres, tratamos de demostrar a nuestros hijos que somos fuertes, que nada nos quiebra, que nada nos duele, ya que tememos dañarlos con nuestras debilidades y con nuestras lágrimas…. ¡qué equivocados estamos…!

Ellos saben de nuestras tristezas y de nuestras alegrías. Tan sólo con mirarnos, con abrazarnos, con acariciarnos, perciben nuestro dolor.

No pidamos permiso para llorar, si sentimos que no podemos contener nuestras lágrimas, si sentimos que el corazón nos duele: Lloremos… No tenemos que ser fuertes todo el tiempo, toda la vida.


Debemos permitirnos ser, por momentos, débiles y dejar que nuestros sentimientos salgan.

martes, 1 de mayo de 2012

SAN JOSÉ OBRERO 1 de Mayo


San José ObreroEl origen de la fiesta litúrgica de San José Obrero se remonta al 1 de Mayo de 1955. Ese día, Roma era un hervidero de gentes venidas de muchas partes del orbe, y en la Ciudad Eterna parecía correr un aire nuevo, recién estrenado. Era un encuentro multitudinario y gozoso de más de 200.000 obreros con el Papa Pío XII. Ese mismo día, 1 de Mayo de 1955, en el incomparable marco de la plaza de San Pedro repleta de trabajadores, el Papa proclamaba la Fiesta del Trabajo, y en el calendario de la Iglesia universal nacía la fiesta de San José Obrero, patrono de los trabajadores.


Los textos de la liturgia del día constituyen una catequesis del significado del trabajo humano a través de la fe.

Al menos, desde 1898, en que León XII abordó el tema del trabajo y la situación de los trabajadores con su importantísima encíclica Rerum Novarum, la Iglesia ha sido pródiga en la publicación de documentos sobre la llamada "cuestión social". Entre estos documentos, se puede destacar Quadragesimo Anno, de Pío XI; Mater et magistra, del Beato Juan XXIII; la Gaudium et spes, del Concilio Vaticano II; Populorum Progressio, de Pablo VI, y la Laborem exercens, de Juan Pablo II, en la que se profundiza sobre la espiritualidad del trabajo.

A continuación, podrán leer la oración con la que el papa Juan XXIII terminaba su alocución en esta fiesta el año 1959:

" ¡Oh glorioso San José, que velaste tu incomparable y real dignidad de guardián de Jesús y de la Virgen María bajo la humilde apariencia de artesano, y con tu trabajo sustentaste sus vidas, protege con amable poder a los hijos que te están especialmente confiados!

"Tú conoces sus angustias y sus sufrimientos porque tú mismo los probaste al lado de Jesús y de su Madre. No permitas que, oprimidos por tantas preocupaciones, olviden el fin para el que fueron creados por Dios; no dejes que los gérmenes de la desconfianza se adueñen de sus almas inmortales. Recuerda a todos los trabajadores que en los campos, en las oficinas, en las minas, en los laboratorios de la ciencia no están solos para trabajar, gozar y servir, sino que junto a ellos está Jesús con María, Madre suya y nuestra, para sostenerlos, para enjugar el sudor, para mitigar sus fatigas. Enséñales a hacer del trabajo, como hiciste tú, un instrumento altísimo de santificación".